Muchas tiendas famosas de retail o casas de decoración venden este tipo de productos y por un leve costo adicional los envían a domicilio.
Las bibliotecas, armarios o placards son los tipos de muebles separadores más comprados para dividir monoambientes. Además de que cumplen un rol divisor, también son esenciales para guardar muchos elementos en ellos, ahorrando espacio y preservando esos objetos importantes de la suciedad o la visibilidad cuando vienen visitas importantes a casa.
En el caso de las bibliotecas, los decoradores sugieren ambientarlas con productos que sean visualmente atractivos como colecciones de libros antiguos, tazas decoradas, macetas con flores y cuadros de pie estilo porta retratos.
Los toques de decoración que se adhieran a los muebles representan la impronta de su propietario. Elegir el color favorito, las flores favoritas y una foto que produzca emoción, son alternativas para recordar ese toque único.
Paletas de colores más recomendadas para los monoambientes
Si bien la selección de los colores dentro del hogar es muy personal y subjetiva, existen algunas paletas recomendadas para los monoambientes porque proporcionan claridad y amplitud.
La regla es la misma que se aplica en el arte: el claro - oscuro. Los colores claros aportan amplitud, espacios grandes, volumen, mientras que los oscuros achican, dan sensación de profundidad y precisión. Por lo tanto, elegir entre el blanco en todas sus variantes (marfil, nieve, satinado) o colores manteca, beige, natural, lino, son alternativas ideales para un monoambiente.
Los empapelados también están muy de moda. Con un fondo claro y un diseño de hojas o de cintas lisas, los empapelados sirven para dar a alguna de las paredes un toque vanguardista de diseño y estilo que se complementa perfecto con otros rincones lisos.
Algunas ideas para un monoambiente con lo que no se debe hacer
Si bien la libertad es la ley primera en la decoración, los expertos en decoración de interiores y paisajismo aseguran que hay algunas sugerencias que se deben tener en cuenta si lo que se quiere es que el espacio “rinda más” y parezca muy amplio. Algunos de ellos, son:
No abusar de las divisiones: es bueno que el ambiente único se perciba grande y espacioso. Llenar de muebles divisores, repisas o estantes de cualquier tipo solo logrará trabar la circulación del lugar, actuar como obstáculo e impedir el paso. Muchas veces una simple cortina es suficiente para dividir la cama de la cocina, y se puede quitar o dejar tantas veces como se lo desee.
No usar colores oscuros para pintar las paredes. Como bien se dijo anteriormente, éstos tenderán a reducir el espacio, y a dar sensación de profundidad. Son justamente utilizados para lo opuesto: achicar y reducir. Los colores chillones también entran en esta categoría (rojo, anaranjado, verde esmeralda, azul francia, etc.)
No recargar las paredes con cuadros o abusar de la información decorativa. Lo mejor es seguir una secuencia uniforme que respete varias consignas y un lineamiento de colores, íconos e imágenes homogéneas.
Tener pocas cosas y mantener el ambiente ordenado. Resulta obvio, pero sin embargo es una cláusula fundamental para que el ambiente parezca más grande. Evitar comprar por comprar, acumular objetos o tener más de lo necesario ocupando lugar que podría ser usado para airear el lugar.
Darle especial valor a la luminosidad. Apostar por ventanales grandes y cortinas de blackout corredizas. Intentar que se filtre la luz natural lo más posible dentro del espacio. No solo generará una importante sensación de amplitud, sino que colaborará con la erradicación de gérmenes y bacterias que se acumulan con mayor simpleza en los monoambientes. ¿Un plus? las boletas de consumo eléctrico vendrán más baratas si se aprovecha la luz del sol y no se gastan los recursos del planeta. Esta iniciativa tan simple de ejecutar es realmente grandiosa para purificar, ahorrar y amplificar el espacio.