Lo que ya era una situación límite tomó un giro aún más trágico cuando, en el mismo momento en que el hombre cayó, un horno de cocina que estaba ubicado sobre la reja cayó directamente sobre su cráneo. El impacto fue brutal y agravó las consecuencias del accidente eléctrico. El golpe se dio en la parte frontal de la cabeza, según informaron más tarde los peritos forenses.
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La vivienda contaba con conexiones caseras y precarias de electricidad.
La mujer, en estado de shock, logró trasladar a su esposo hasta el comedor de la casa y llamó de inmediato al servicio de emergencias. Al llegar, los efectivos policiales iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar mientras esperaban al personal del SIES (Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias), aunque todos los esfuerzos fueron en vano: el hombre ya no tenía signos vitales.
El cableado precario fue la causa de la tragedia
Fuentes policiales informaron que la casa tenía conexiones eléctricas caseras y precarias, lo que habría generado un alto riesgo de accidentes domésticos. En particular, la reja del patio interno tenía un cable enrollado que estaba conectado a la red eléctrica, lo que convirtió ese sector del domicilio en una zona de alto peligro.
Peritos indicaron que el cable no estaba aislado ni debidamente instalado, y que su ubicación —justo en la parte superior de la reja— facilitó el contacto accidental tanto del perro como del hombre. Esta configuración irregular fue la clave para que el incidente se tornara tan letal en tan pocos segundos.
La Fiscalía determinó que fue una muerte accidental
La investigación del caso quedó en manos de la Fiscalía de Homicidios Culposos, a cargo del fiscal Walter Jurado. Tras realizar las pericias correspondientes, se determinó que la causa de muerte fue la electrocución accidental, producto del contacto directo con un cable energizado. El informe médico oficial indicó que no hubo signos de criminalidad ni intervención de terceros.
No obstante, el Ministerio Público analizará en detalle las condiciones de la instalación eléctrica de la vivienda para establecer si hubo negligencia en la manipulación de los sistemas de energía del lugar. Por ahora, todo indica que se trató de una serie de eventos desafortunados que terminaron con la vida de un hombre común en un contexto absolutamente cotidiano.
Una escena que conmocionó a toda una comunidad
El barrio entero quedó impactado por lo sucedido. Los vecinos, que conocían a la pareja, relataron que se trataba de personas tranquilas y que nadie imaginó que algo así podría pasar. “Era un tipo que siempre estaba arreglando cosas en la casa, muy familiero. No se lo merecía”, dijo un vecino a medios locales.
Además del dolor de perder a un ser querido de forma tan brutal, la familia también debió enfrentar el horror de ver morir a su mascota en el mismo instante, electrocutada por la misma trampa que luego se cobraría la vida de su dueño. La combinación de ambos hechos elevó el nivel de tragedia a un punto difícil de describir.