Otro de los fragmentos muestra al animal subiendo a la vereda y acelerando su paso, visiblemente asustado por los ruidos y el movimiento urbano.
Después de varias horas de tensión y curiosidad por parte de los vecinos, el operativo culminó en las calles Esmeralda y Carlos Casares, donde el animal fue finalmente reducido y atado con una soga a la espera de su dueño, quien ya había sido notificado de la situación.
El animal fue grabado por distintos automovilistas que se vieron sorprendidos por la inédita escena.
Según trascendió, después se hizo presente en la zona la activista Daniela García y una veterinaria que actuó de oficio. A través de un informe, ambas presentaron dejaron una constancia de la salud de la vaca que, por su estado, se encontraba exenta de ser trasladada a un matadero, según la ley. Hasta tanto se resuelva su situación, Zoonosis quedó a cargo del ejemplar bovino.
El incidente no dejó heridos ni daños materiales de consideración, pero sí generó un momento insólito que seguramente quedará en la memoria de los habitantes de Temperley.