En tanto, aclaró: "No se trata, como algunos malintencionados intentarán leer, de una amenaza ni una extorsión. Es simplemente la descripción de una situación inevitable. La relativa estabilidad que se mantuvo durante el tiempo de la pandemia, lograda por algunas medidas del gobierno y la formidable red de cohesión comunitaria que por décadas tejimos movimientos sociales e iglesias, no podrá evitar por mucho más tiempo el estallido del pueblo pobre que quiere algo más que el plato de comida que nuestras ollas populares ofrecen cotidianamente".
"La radiografía de la crisis nos muestra niveles de pobreza e indigencia insoportables para cualquier sociedad, una situación que requiere medidas correctivas urgentes y una planificación de largo plazo que garantice las 3T a través del desarrollo armónico y sostenible nuestra economía", dijo. Y agregó: "Desde nuestra perspectiva, esto implica la aplicación urgente de una política de ingresos masiva como el Salario Básico Universal que proponemos desde la Unión de Trabajadores de la Economía Popular".
"Nuestra esperanza radica en que la movilización del 7 de Agosto, continuadora de una tradición que iniciamos los movimientos populares y organizaciones gremiales en 2016, sirva como despertador para algunas conciencias aletargadas", pidió Grabois.