Una muerte dudosa
La hipótesis del homicidio fue planteada por una de sus biógrafas, Araceli Bellota, en el libro "Julieta Lanteri, la pasión de una mujer", y fue retomada por el historiador Felipe Pigna, en su libro "Mujeres tenían que ser".
" La muerte de Julieta fue un incidente extrañísimo. Cuando fui a investigar a la policía me di cuenta de que el acta en donde constaba el accidente estaba borroneado. Llamativamente, la página anterior y la posterior se veían perfecto. Y en la Justicia pasaba lo mismo, el expediente estaba destruido", dice Bellota a A24.com
Según investigó la periodista y escritora Adelia Di Carlo (una de las pioneras de la Argentina) para la necrológica que salió en el diario El Mundo, el conductor del vehículo era David Klapenbach, un hombre ligado al grupo de extrema derecha Legión Cívica. El accidente se produjo cuando el auto circulaba marcha atrás, aunque había indicios suficientes para suponer que el hecho era confuso. Di Carlo fue amenazada por haber publicado esos datos, pero son la base de la hipótesis que también fue ratificada por Felipe Pigna.
"La Legión Cívica fue un organismo de represión política formado por civiles armados que respondían al general dictador José Félix Uriburu", según consigna Pigna en su investigación.
El accidente de Lanteri se produjo en una época muy convulsionada del país. "Era la dictadura de Uriburu y salían a perseguir a todos: sindicalistas, anarquistas, y la figura de Julieta era muy controversial, encajaba perfectamente en esta descripción", dice Bellota.
Después de dos días en el hospital, Lanteri murió por las heridas que le produjo el accidente. Más de 1.000 personas la despidieron en su funeral.