A casi 133 años de su fallecimiento, las obras del reconocido escritor francés Vïctor Hugo no dejan de ser tendencia.

A casi 133 años de su fallecimiento, las obras del reconocido escritor francés Vïctor Hugo no dejan de ser tendencia.
Poeta, novelista romántico y dramaturgo: Víctor Hugo nació el 26 de febrero de 1802 en Besançon, una comuna situada al este de Francia. Lo que no se sabía en ese entonces es que, años después, su nombre viajaría por todo el mundo de la literatura. Luego de una vida comprometida con las letras, el mundo intelectual y la política, abandonó esta tierra a sus 83 años en la ciudad de París. Eso sí, antes de partir dejó en sus obras el paso a la inmortalidad.
Víctor Marie Hugo, nacido tan solo trece años después de la Revolución Francesa, fue un intelectual comprometido con el romanticismo francés y la política del siglo XIX. En el terreno político participó públicamente en escritos y asambleas para debatir sobre educación, la unidad en el continente, la pena de muerte y los derechos de la mujer: un verdadero avanzado para la época. Sus modernas opiniones, plasmadas también en sus libros, hicieron que el nombre de Victor Hugo pase a la historia.
El escritor tuvo una agitada vida personal que le sirvió para la inspiración de muchos de sus textos: cargó con la muerte de cuatro hijos, infidelidades de su mujer, amantes, despechos y tragedias. En paralelo a su intimidad, Víctor Hugo tuvo que exiliarse con el ascenso de Napoleón III. Un suceso que, sin lugar a dudas, lo marcaría para siempre. Tuvo entonces, una vida llena de aventuras que dieron lugar a que su historia no pase desapercibida. En este contexto, se puede aprovechar el período de cuarentena, para sumergirse en la imaginación de un grande.
El escritor tuvo una agitada vida personal que le sirvió para la inspiración de muchos de sus textos: cargó con la muerte de cuatro hijos, infidelidades de su mujer, amantes, despechos y tragedias. En paralelo a su intimidad, Víctor Hugo tuvo que exiliarse con el ascenso de Napoleón III. Un suceso que, sin lugar a dudas, lo marcaría para siempre. Tuvo entonces, una vida llena de aventuras que dieron lugar a que su historia no pase desapercibida. En este contexto, se puede aprovechar el período de cuarentena, para sumergirse en la imaginación de un grande.
Cuando Víctor Hugo lanzó el libro Los Miserables, supo que sería una obra admirada por muchos. Pero, aún así, necesitaba corroborarlo. Cuando se publicó el libro, el letrado se encontraba de vacaciones. Curioso por la opinión de sus lectores, Víctor envió el mensaje más corto de la historia. Le mandó por telégrafo a su editor el siguiente comunicado: “?”. El signo de interrogación encubría el afán de saber los juicios sobre su libro; a lo cual, su editor le contestó “!”. Un total éxito.
Sus obras excepcionales, sin duda, han generado múltiples y diversas opiniones. Fue admirado por muchos y odiado por otros. Aunque, no se puede negar que sus logros generaron largas filas de lectores en las librerías.
Su muerte fue honrada con un funeral de Estado el 1 de junio de 1885 al que asistieron millones de personas en Francia. En la actualidad, sus restos reposan en el Panteón de París para ser visitados.