En el Valle Calchaquí, está la reconocida Caverna Puente del Diablo, que se trata de un fenómeno cárstico, formado en los años de erosión, con una extensión de 111 metros de largo. Atraviesa un túnel de estalactitas y estalagmitas, guns y otros tantos fenómenos geológicos, que también son únicos en su tipo. Este atractivo se encuentra a solo 7 kilómetros de La Poma, un destino también muy interesante para conocer, así como los volcanes gemelos.
Cachi, es otro lugar que no puede faltar en el listado de las visitas en Salta. Cachi es un pueblito maravilloso, desde donde se lo mire. La visita allí incluye un paseo en auto o en bici por el ovnipuerto, que es conocido de esa manera por la construcción de una gran estrella que mira al cielo con el objeto de lograr la comunicación ufológica. El camping que tiene Cachi Adentro y el Algarrobal, es un lugar muy tranquilo para disfrutar de un día observando las aguas cristalinas del Río Calchaquí.
Las Cuevas de Accibi, es otro de los lugares interesantes para conocer, con mucha naturaleza, y que pocos salteños conocen. Se trata de formaciones geológicas del tipo Pirguas y Yacoraites, que se encuentran ubicadas a unos pocos kilómetros de Seclantás. Allí se puede disfrutar de un día de campo, reconocer los restos arqueológicos y estar en pleno contacto con las montañas al estilo del Cañón del Colorado, lo que asombra mucho a los curiosos y a los turistas.
En el Norte Verde, está el Paraje Yariguarenda, con una oferta de turismo rural comunitario y de turismo religioso; es interesante tanto para los salteños como para los turistas. Allí se pueden vivir experiencias increíbles de intercambio cultural, con comunidades guaraníes que ofrecen sus artesanías y gastronomía. Pero, lo especial es que su interés, es que se conozcan sus costumbres y tradiciones. Este lugar, dispone de espacio para acampar, diferentes paseos guiados en el sendero para observar aves y una visita a la Iglesia de la Virgen de la Peña. El Paraje queda a 13 kilómetros de Tartagal.
Campo Blanco o Comunidad la Salamanca es otra interesante salida para los amantes de la cultura del tipo Rural Comunitario. Lo más especial, es visitarlo en tiempo de carnaval, ya que las celebraciones del Areté-Guasu son muy interesantes, la actividad ritual en honor al florecimiento del maíz, donde también se desarrollan danzas, cantos y actividades ancestrales.
En el Sur Histórico y Gaucho se encuentra El Refugio. Es un paraje en las estribaciones de la Selva de Yungas, donde el municipio recientemente proporcionó un espacio para el total disfrute de los naturalistas y los turistas en general. Se trata de un refugio de montaña, que sirve como base para conocer la riqueza de la flora y la fauna de la Selva, llamada también Selva Tucumano-Oranense. Para los más aventureros, esta puede llegar a ser la base para ascender al mítico Cerro El Crestón.
El Naranjo, se encuentra en Rosario de la Frontera, y es otra opción para los que aman la cultura y la naturaleza prístina. A pocos kilómetros de Rosario de la Frontera, en las estribaciones de la montaña y la selva, hay un pueblo histórico, donde ciertos acontecimientos patrios sucedieron en épocas de la emancipación.
Es imperdible recorrer sus callecitas, visitar la iglesia, el Fortín de Gauchos y en especial, el almacén de ramos generales, como una experiencia única, que transporta a cualquiera en el tiempo. Así también las charlas con los vecinos, la posibilidad de tomar algún mate y caminar por el río, es sin duda gran parte de su encanto.
El Tala y el Jardín, están al sur de la provincia. Se trata de unos pueblos muy auténticos y de gran identidad cultural, que ofrecen, sobre todo en el caso de El Tala, un paseo por el centro cultural y el circuito de Lola Mora. El paseo incluye conocer monumentos, monolitos, la visita al cementerio y tomar algunas fotos del acceso a la Casa Natal de Lola Mora. Cuando se sigue hacia El Jardín, estará la iglesia, el camping y el paraje El Potrerillo, ideal para un día de campo.