Se cree que el animal no murió rápido, sino hasta que los cazadores le dieron un tiro en la cabeza. Según el director del Departamento de Vida Silvestre de Sabah, Augustine Tuuga, la muerte del animal fue “cruel”.
Desde el organismo efectuaron la denuncia pertinente que afirma que, al menos, cuatro cazadores estuvieron involucrados en el asesinato del elefante y ahora la Policía de Malasia abrió una causa y los está buscando para llevarlos a la Justicia.
El elefante pigmeo es una subespecie del elefante asiático que se caracteriza por tener colmillos finos y amplias orejas.
Lamentablemente, no solo son los cazadores los que los asesinan, también se ven amenazados por agricultores y propietarios de plantaciones de la zona, quienes los consideran una amenaza para sus cosechas.