De acuerdo al relato de los vecinos que presenciaron la escena, la dueña del agresor se reía mientras su perro destrozaba al shar pei, y ellos intentaban socorrerlo, separarlos, disuadir con baldes de agua al pitbull para que soltara al otro animal. "Ella lo soltó para mostrarle al vecino con el que discutía, lo estaba amenazando con lo que le iba a hacer a él", interpreta Carolina.
El mismo pitbull está señalado como el autor de la muerte de otro perro, y de otros ataques similares en el barrio. No obstante, la preocupación mayor de los frentistas es la actitud de sus dueños. "El tema no es el perro, es la mala dueña", refiere la agredida. Por este último suceso se radicó una denuncia policial.
El pitbull figura en el registro de "razas peligrosas" del Gobierno Porteño, y ha sido repetidas veces protagonista de ataques violentos contra terceros o contra sus propios dueños. A fines de febrero, un hombre fue atacado por uno de estos perros en San Clemente, mientras practicaba kitesurf. Y esta semana una argentina murió al ser atacada por sus dos mascotas pitbull en Texas, en los Estados Unidos.