"La menor estuvo media hora muerta -aseguró Baigorria-, hasta que fue reanimada y se la llevó al hospital donde se la mantiene con vida en estado vegetativo, es decir, con respirador y con sondas gástricas por donde se alimenta", dijo el funcionario judicial.
Además, aseguró que "la familia había contratado el pelotero por Facebook, y en apariencia quien se los alquiló no estaba habilitado tal como lo establece la ordenanza municipal 6270".
La investigación impuso a Torres la figura de "lesiones gravísimas culposas" contempladas en el artículo 91 del código procesal penal, con una posible pena que va de entre los tres a los diez años.
"La chiquita manipuló lo que se conoce como una zapatilla, donde se colocan varios enchufes, y recibió la descarga, algo que jamás podría haber ocurrido si se hubiera respetado la ordenanza" detalló Baigorria.