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Ciudadanía española: colapsó el Consulado en Buenos Aires y hay más de 645.000 trámites acumulados

La demanda por la Ley de Memoria Democrática desbordó al sistema consular en la Argentina. Admiten demoras, fallas operativas y un cuello de botella que podría extenderse durante años.

Ciudadanía española: colapsó el Consulado en Buenos Aires y hay más de 645.000 trámites acumulados

El proceso para obtener la ciudadanía española por la Ley de Memoria Democrática desató un escenario inédito en la Argentina: el Consulado General de España en Buenos Aires quedó desbordado y ya acumula más de 645.000 solicitudes de descendientes de exiliados.

La fecha límite para presentar la documentación había vencido el 22 de octubre del año pasado, luego de una prórroga de 365 días dispuesta por las autoridades españolas ante la avalancha de trámites que generó la normativa. Sin embargo, el volumen de expedientes terminó por provocar un fuerte cuello de botella administrativo.

Frente a esa saturación, el Consejo de Residentes Españoles informó que el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, junto con el Consulado en Buenos Aires, resolvieron tercerizar la carga de datos en papel al registro civil electrónico para intentar acelerar la tramitación. “En estos momentos se están cerrando con Madrid los detalles operativos de este nuevo sistema, que en breve entrará en vigor”, señalaron fuentes consulares.

Hasta el 31 de julio de 2025, el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática había registrado 876.321 solicitudes de nacionalidad española en todo el mundo bajo esta ley. De ese total, 366.579 correspondían a personas residentes en la Argentina, es decir, el 42% del total global. Además, ya hubo 174.277 argentinos que obtuvieron la ciudadanía.

El impacto del proceso también se refleja en el volumen físico de la documentación: los expedientes acumulados ya representan unas 56 toneladas de papel. En paralelo, durante el segundo semestre de 2025 se sumaron 298.701 nuevos pedidos, mientras que en los consulados de Córdoba, Bahía Blanca, Rosario y Mendoza también se concentran otros 220.000 trámites.

La magnitud del fenómeno obliga a mirar antecedentes. Si se toma como referencia la Ley de Memoria Histórica, bajo la cual se resolvieron unos 60.000 casos en diez años, al ritmo actual se necesitarían más de 100 años para procesar todo el volumen de solicitudes generado por la nueva normativa.

Cómo se tramitan los expedientes y por qué hay demoras

Desde el Consulado explicaron que los trámites se procesan de manera individual, no por grupo familiar, y bajo un criterio estrictamente cronológico. Es decir, cada expediente se analiza según la fecha en la que fue presentado. Quienes entregaron la documentación antes, tendrán resolución antes.

Uno de los principales focos de reclamo entre los solicitantes es la demora en la generación del Identificador Único del Expediente (IDU), que se activa a través de un correo electrónico y resulta clave para seguir el estado del trámite y avanzar en el proceso.

Las autoridades consulares también reconocieron limitaciones técnicas. En un boletín informativo y en su sitio oficial advirtieron que los sistemas informáticos actuales no permiten procesar con la velocidad necesaria la enorme cantidad de gestiones digitales, lo que extiende todavía más los plazos. Como respuesta, aseguraron que se está trabajando en mejoras de conectividad e incorporación de nueva infraestructura tecnológica.

Qué establece la Ley de Memoria Democrática

La Ley de Memoria Democrática amplió el acceso a la nacionalidad española por herencia. Permite solicitarla a quienes nacieron fuera de España y son hijos o nietos de exiliados que abandonaron el país por persecución política, ideológica, religiosa o por motivos vinculados a la orientación e identidad sexual.

Uno de los cambios centrales de esta legislación fue que dejó de ser obligatorio acreditar el exilio como requisito excluyente, lo que facilitó la apertura de miles de expedientes. Además, la disposición adicional octava también habilita el acceso a la nacionalidad para los hijos mayores de edad de quienes obtuvieron la ciudadanía a través de la Ley de Memoria Histórica de 2007 o de la normativa actual, así como para quienes hayan estado bajo la patria potestad de un ciudadano español.

En paralelo, quienes buscan la ciudadanía por residencia deben cumplir con otros requisitos: acreditar uno o dos años de permanencia legal en España, según cada caso, no tener antecedentes penales y demostrar un grado suficiente de integración.

Una demanda que no deja de crecer en la Argentina

La presión sobre el sistema consular español en el país no sorprende si se tiene en cuenta el vínculo histórico entre ambas naciones. La comunidad española en la Argentina es la más numerosa fuera de España: al 1 de enero de 2024 había 482.176 ciudadanos españoles residentes en territorio argentino.

A eso se suma una estimación de casi tres millones de personas con vínculos familiares con España, lo que convierte al país en uno de los principales focos de demanda para este tipo de trámites.

Mientras tanto, tanto el Consulado como el Consejo de Residentes Españoles insisten en pedir paciencia y comprensión. Admiten que, por la magnitud del proceso, la resolución de los expedientes demandará mucho más tiempo del habitual, aun con la supervisión directa desde Madrid y los refuerzos tecnológicos y administrativos en marcha.