De acuerdo con el testimonio de los familiares de Teresa Angilletta, la mujer ingresó al quirófano para ser operada de una obstrucción en el píloro. Tras terminar la intervención, según contaron, Palladino llegó a la sala espera y preguntó quiénes eran los familiares de la paciente operada de vesícula.
Pese a que las hijas de la mujer eran las únicas en la sala, no respondieron. Finalmente, una de ellas señaló que aguardaban por el resultado de la operación de su madre, que estaba siendo operada del píloro.
"El médico puso cara de confundido, les pidió que esperaran allí y volvió al quirófano. Teresa ya había despertado, porque la sedación había sido suave, ya que la operaron por laparoscopía. Entonces, sin consultar a la familia ni realizar más estudios, Palladino decidió volver a anestesiarla y operarla del píloro", reveló Stekloff.
Finalmente, luego de tres horas, el médico reapareció en la sala y contó que todo había salido bien. Sin embargo, la evolución no fue la esperada y Teresa tuvo que ser sometida a una intervención exploratoria en el píloro. De esa última operación, Teresa no volvió a recuperarse más y dos días después, el 23 de mayo pasado, murió como consecuencia de una septicemia generalizada: una de las suturas hechas en el conducto biliar durante la de vesícula se habría abierto y provocado un derrame de bilis dentro del cuerpo, que habría sido el causante de su muerte.