Sin embargo esta prueba, advierten, no podría ser tan relajante como parece, pues durante todo ese tiempo el voluntario no puede despegar los hombros de la camilla.
Respecto a la cama en la que cada voluntario deberá permanecer, la misma estará ligeramente inclinada para que las piernas queden más altas que la cabeza y así mejore la circulación.
También se señala que una vez al día los participantes del estudio estarán en la centrífuga de brazo corto del Centro Aeroespacial Alemán (DLR). Allí se girarán para alentar a que la sangre fluya hacia sus pies y permita a los investigadores comprender el potencial de la gravedad artificial para combatir los efectos de la ingravidez.
Los que se inscriban al programa deben contar con ciertos requisitos como no fumar, medir entre 1.53 y 1.90, y estar dentro de cierto rango de edad.