REACOMODAMIENTO

Paritarias empleados de comercio: nuevo básico confirmado y aumento de horas extra

El inicio de abril marca un punto de inflexión para uno de los sectores más numerosos del mercado laboral argentino. Los empleados de comercio, que representan a más de un millón de trabajadores en todo el país, comienzan a transitar un cambio salarial de fondo que impactará directamente en sus ingresos mensuales y en la forma en que se calculan distintos adicionales.

Paritarias empleados de comercio: nuevo básico confirmado y aumento de horas extra

El inicio de abril marca un punto de inflexión para uno de los sectores más numerosos del mercado laboral argentino. Los empleados de comercio, que representan a más de un millón de trabajadores en todo el país, comienzan a transitar un cambio salarial de fondo que impactará directamente en sus ingresos mensuales y en la forma en que se calculan distintos adicionales.

Este movimiento no surge de una decisión reciente, sino que forma parte de un acuerdo previo que ahora entra en una etapa decisiva. A la par, se abre un nuevo escenario de discusión paritaria que promete ser tenso, con intereses contrapuestos entre el sindicato, las cámaras empresarias y el Gobierno.

Un acuerdo que llega a su fin y obliga a renegociar

El convenio firmado a fines de 2025 entre la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios y las principales cámaras del sector está próximo a vencer. Este acuerdo, que definió aumentos y sumas extraordinarias para el primer trimestre del año, entra ahora en su etapa final, lo que obliga a las partes a retomar el diálogo.

Al frente del gremio se encuentra Armando Cavalieri, histórico dirigente que vuelve a posicionarse como actor clave en la negociación. Desde el sindicato ya anticipan que buscarán recomponer el poder adquisitivo en un contexto económico complejo, marcado por la inflación y la caída del consumo.

Sin embargo, antes de que esa discusión se concrete, hay un cambio que ya está definido y que comienza a regir desde abril.

El cambio estructural que impacta en los sueldos

Durante los primeros meses de 2026, los trabajadores del sector percibieron dos sumas fijas no remunerativas: una de $40.000 que se venía pagando desde mediados de 2025 y otra de $60.000 incorporada en diciembre.

Ambas cifras se abonaron en simultáneo entre enero y marzo, generando un refuerzo mensual de $100.000. Pero ese esquema ahora cambia de manera sustancial.

Desde abril, esos $100.000 pasan a formar parte del salario básico, lo que implica un giro importante en la estructura del recibo de sueldo. Ya no se trata de montos adicionales o extraordinarios, sino que se integran al núcleo del salario.

Este cambio tendrá su reflejo concreto en los haberes que los trabajadores percibirán en mayo.

Por qué la incorporación al básico cambia todo

La transformación no es meramente formal. Al integrarse al salario básico, estos montos comienzan a impactar en una serie de conceptos que antes no contemplaban esas sumas.

Entre los principales ítems afectados se encuentran:

  • Antigüedad, que se calcula como un porcentaje del salario básico.

  • Presentismo, que premia la asistencia perfecta.

  • Aguinaldo (SAC), cuyo cálculo toma como referencia la mejor remuneración mensual.

  • Vacaciones, que se liquidan en función del salario habitual.

  • Indemnizaciones por despido, directamente ligadas al sueldo básico.

Pero uno de los efectos más notorios se verá en las horas extras.

Horas extras: el punto donde más se sentirá el aumento

Las horas extras representan un componente clave para muchos trabajadores del sector, especialmente en rubros con alta demanda como supermercados, centros comerciales y locales con atención extendida.

En días hábiles, las horas extra se pagan con un recargo del 50%, mientras que los fines de semana y feriados ascienden al 100%. Al elevarse el salario base, también aumenta el valor de cada hora adicional.

Esto significa que quienes trabajan jornadas extendidas o en horarios no convencionales verán un incremento significativo en sus ingresos totales.

El impacto será especialmente visible en fechas de alta actividad comercial, como fines de semana largos, eventos especiales o temporadas de promociones.

Nuevas escalas salariales: cómo quedan los básicos

Con la incorporación de los montos al salario básico, las escalas salariales del sector experimentan una suba considerable.

En el caso de los vendedores, los valores de referencia quedan de la siguiente manera:

  • Categoría A: alrededor de $1.171.091

  • Categoría D: cerca de $1.218.519

Para el personal administrativo, las cifras también muestran una evolución similar:

  • Categoría A: aproximadamente $1.167.268

  • Categoría F: en torno a $1.218.519

En tanto, los cajeros y trabajadores auxiliares se ubican dentro de rangos comparables, con pisos cercanos al millón ciento setenta mil pesos y techos que superan levemente el millón doscientos mil.

Estos valores corresponden a jornadas completas y pueden variar según adicionales específicos, antigüedad o condiciones particulares de cada puesto.

Un escenario económico que complica la negociación

El nuevo tramo de negociación paritaria no se dará en un contexto sencillo. La economía argentina atraviesa un período de tensiones, con variables que influyen directamente en el poder de compra de los salarios.

Por un lado, el sindicato sostiene que la inflación acumulada erosiona los ingresos, lo que obliga a plantear aumentos que permitan sostener el nivel de vida de los trabajadores.

Por otro lado, las cámaras empresarias advierten sobre un escenario adverso para el comercio. La caída del consumo y la retracción de la actividad generan dificultades para absorber nuevos incrementos salariales, especialmente en pequeñas y medianas empresas.

El rol del Gobierno y el techo a las paritarias

A este panorama se suma un actor clave: el Gobierno nacional. Desde el Ejecutivo mantienen una postura firme respecto a las negociaciones salariales.

La intención oficial es no homologar acuerdos que superen una pauta de incremento cercana al 1% mensual, en línea con su estrategia de desaceleración inflacionaria.

Esta decisión introduce un elemento de tensión adicional, ya que limita el margen de negociación entre sindicatos y empresas, obligando a encontrar fórmulas intermedias que puedan ser aprobadas.

Qué está en juego para más de un millón de trabajadores

El resultado de la próxima negociación no será menor. De lo que se acuerde dependerá el ingreso real de más de un millón de trabajadores durante el segundo semestre del año.

En ese sentido, el desafío será encontrar un equilibrio entre:

  • La necesidad de recuperar el poder adquisitivo

  • La capacidad de las empresas para sostener los costos laborales

  • Y las restricciones impuestas por la política económica

El sector comercial, por su peso en el empleo formal, suele marcar tendencia en otras actividades, por lo que lo que ocurra en estas paritarias podría tener un efecto dominó en el resto de las negociaciones salariales.

Expectativas y próximos pasos

En las próximas semanas se espera que comiencen las reuniones formales entre las partes. El sindicato buscará consolidar lo ganado e impulsar nuevas mejoras, mientras que las empresas intentarán moderar el impacto de cualquier incremento.

Por lo pronto, abril ya trae consigo una mejora concreta: la incorporación de sumas al salario básico que eleva el piso de ingresos y redefine la estructura salarial del sector.

El verdadero desafío, sin embargo, estará en lo que viene. La próxima paritaria no solo definirá números, sino también el rumbo del poder adquisitivo en uno de los sectores más sensibles de la economía argentina.