La medida de fuerza tenía como principal reclamo una mejora salarial, en el marco de un contexto de negociaciones que no han logrado llegar a un acuerdo.
El paro fue convocado por La Fraternidad, el sindicato que agrupa a la mayor parte de los trabajadores del sector ferroviario, como respuesta a lo que consideran una "dádiva insuficiente" en los aumentos salariales propuestos.
Según el comunicado previo emitido por el gremio, se ha aprobado un ajuste del 1% en noviembre y un 2,5% en diciembre, cifras que el sindicato califica como insuficientes ante el constante aumento de los precios y el deterioro del poder adquisitivo de los salarios.
Para La Fraternidad, el Gobierno "violenta los principios democráticos y apunta a demonizar las medidas de fuerza, para poner a los usuarios contra los trabajadores, agitando la lucha de pobres contra pobres".
La última vez que este sindicato llevó a cabo una medida similar fue entre el lunes 2 y martes 3 de diciembre. En esa ocasión, se había decidido que los trenes funcionaran a una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora. Por consiguiente, el servicio sufrió demoras y cancelaciones.
Capital Humano convocó a las partes a una audiencia
Por su parte, el ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaria de Trabajo, informó el anuncio de la Conciliación Obligatoria como respuesta a los pedidos interpuestos por las empresas Metrovías y Ferrovías.
También indicó que las partes fueron convocadas a una audiencia de conciliación el jueves 26 de diciembre, momento hasta el cual ambas partes están inhabilitadas a tomar represalias o medidas de fuerza.