En la actualidad, todas las áreas de jungla de esta selva, se encuentran fragmentadas en islas aisladas por granjas, pinos, caminos y ciudades que se han ido desarrollando gracias a la explotación de la selva, sus recursos y plantaciones de cultivo.
¿Cómo se conserva la selva misionera?
Más allá de que es conocida como la selva misionera o paranaense, hoy es un ecosistema que se encuentra altamente amenazado por la deforestación, la explotación de su fauna y recursos hídricos. Por esta razón, es que existen diferentes proyectos de protección de su selva y de su fauna.
La World Wide Foundation For Nature, desde hace tiempo que organiza un proyecto de protección con sus múltiples organizaciones. Se protegen a las especies como el tapir, el oso hormiguero, el jaguar o yaguareté que se encuentran desde el año 1989 como Monumento Natural Provincial y de Interés Público. De esta manera se prohíbe su caza y posesión en todo el territorio de la provincia de Misiones.
Estratos de la selva misionera
A la selva misionera se la puede dividir en tres estratos, con sus suelos de tierra rojiza, donde se encuentran una gran cantidad de ramas, troncos en descomposición, hojas, hongos, musgos y hasta líquenes. En el primer estrato, se encuentran muchos helechos, hierbas, pastos y plantas pequeñas. En el sotobosque, se encuentran diversas variedades de arbustos, como cañas y retoños de árboles. Y en el estrato más elevado o emergente se pueden ver los árboles que llegan a alturas de entre 12 y 40 metros y que luchan constantemente por alcanzar la luz solar.
Plantas de la selva misionera
La selva misionera posee una gran diversidad de flores, pero en particular en la zona de Brasil, cuenta con un promedio de hasta 400 especies diferentes por cada hectárea. Allí, la selva paranaense se encuentra como una extensión de lo que es la selva Amazónica, que ocupa hasta 17 estados.
Existen hasta unas 200 variedades de árboles, y los más destacados entre la flora de la selva misionera son el Lapacho negro (Handroanthus heptaphyllus) que es un árbol tropical y subtropical que alcanza hasta los 30 metros de alto con un diámetro máximo de 1,5 metros. El Pino Paraná (Araucaria angustifolia) que es un árbol coloso de la selva misionera, con una altura de hasta 40 metros y 1.50 de diámetro.
Tiene una copa maravillosa en forma de parasol. Este árbol fue declarado como bien natural provincial en el año 1.986, por lo que su extracción se encuentra prohibida en la provincia de Misiones, Argentina. El Palo rosa (Aspidosperma polyneuron) es un árbol que alcanza la mayor altura de toda la selva, llegando a más de 40 metros y 1.60 de diámetro. Sin embargo, su presencia en la actualidad es muy escasa, debido a su tala indiscriminada, por lo que hoy se encuentra protegido en el Parque Nacional Iguazú.
Animales de la selva misionera
Como se nombró en un comienzo, esta zona del planeta tiene una gran y diversa fauna, a pesar de la explotación que sufre año tras año. Posee hasta un millón y medio de especies de animales, incluyendo a los insectos, aunque sean los más complicados de contabilizar. Se calcula que llegan a habitar el 2% de los invertebrados que viven en todo el mundo.
Así también, la selva misionera alberga a una gran diversidad de especies de mamíferos, aves, anfibios y reptiles. Hay hasta unas 1.500 especies diferentes, donde aproximadamente la mitad, son endémicas.
Se pueden ver a las aves, los mamíferos, los reptiles y también a las lémures, osos hormigueros y tapires. Entre los más exóticos y difíciles de avistar, están el jaguar o el yaguareté, como también el ocelote o el puma. Dentro de una gran diversidad de invertebrados, existen especies increíbles como las diferentes arañas y mariposas típicas de esta región selvática.