Irreconocible

¿Qué son los registros akáshicos?

¿Qué son los registros akáshicos?

¿Qué son los registros akáshicos? Es una pregunta muy común que le surge a muchas personas, sobre todo a aquellos interesados por la cultura hinduista y de oriente.

Para comprender qué son los registros akáshicos, entonces, se debe hacer un recorrido por la historia de estas regiones y su filosofía de vida. Sin una adecuada apertura a la credibilidad de otras realidades, culturas y religiones posibles, no tiene sentido intentar comprender de qué se trata.

Los Registros Akáshicos son denominados en la jerga como “una memoria universal de la existencia”, graciosamente similares a lo que sería un “Internet Cósmico”, y representan un espacio multidimensional en el que se alojan todas las experiencias del alma incluyendo todos los conocimientos y las experiencias de las vidas pasadas, la vida presente y las potencialidades futuras.

Los especialistas que saben leer registros akáshicos aseguran que este sistema energético contiene:

  • Todas las potencialidades que el “Alma” posee para su evolución en esta vida,
  • La verdadera razón de ser de cada persona, y el sentido de la existencia,
  • Todos los aprendizajes y lecciones pendientes y
  • Las respuestas a sus grandes preguntas y curiosidades de su vida.

Otra forma de definir a estos registros es como el cuerpo de luz de la autoconciencia universal o la matriz cósmica inobservable y omnipresente. Hay un gran trasfondo psicológico detrás de esta forma de lectura de la vida, donde terapeutas especializados adquieren la capacidad de proporcionar al paciente un mapa sobre sus registros.

El adjetivo akáshico proviene de “Akaśa”, un término existente en el antiguo idioma sánscrito de la India, que significa ‘éter’, espacio o energía cósmica que penetra en todo el universo y es el sutil vehículo que transporta el sonido, la luz y la información, las bases constituyentes de la energía y de la Vida. La India se caracteriza por tener muchas leyendas, costumbres y tradiciones que aseguran que el estado de plenitud está dentro de la misma persona, y que el autoconocimiento es la forma de lograr esa paz interior.

Lo mismo ocurre con los siete chakras, representados por colores diferentes y dispuestos a lo largo de todo el cuerpo humano, tomando a la columna vertebral como hilo conductor. Su lectura y el discernimiento de su estado actual es una herramienta que muchas personas toman a su favor para poder estar mejor, destrabar malos pensamientos o sensaciones negativas estancadas.

De hecho los Registros Akáshicos no son nada nuevo. Han sido reconocido por todas las grandes civilizaciones. En Egipto se conocen como las “Tablas de Thoth”, en la Biblia católica occidental como el “Libro de la vida“, en el Islam como la “Tabla Eterna” y los grandes imperios Mayas los denominan el “Banco Psi”.

La ruta de exploración de los registros akáshicos es muy interesante de conocer. Primero está la fuente divina sin forma, el origen de la creación. Desde allí surge la primera cristalización del espíritu, el éter, el Akash o la sustancia primordial, que son los Registros.

Akasha, según las leyendas y tradiciones, es todo lo que ha sido y todo lo que es y será. De allí se logra nacer hacia distintas realidades álmicas para tener experiencias que facilitan la evolución, el aprendizaje de las conciencias.

En esencia es una finísima sustancia que baña el universo, en la que se recogen todos los pensamientos, todas las palabras emitidas, emociones sentidas y acciones cometidas por las personas a lo largo de los tiempos. Existe para el plano individual, planetario y universal con diferentes frecuencias vibratorias.

La información más habitual y más práctica que los expertos pueden proporcionar sobre los Registros es aquella que ayuda a las personas a entenderse un poco mejor, es aquella que permite evolucionar y tomar conciencia de por qué ocurren ciertas cosas, por qué se repiten algunos patrones en las individualidades de todas las vidas.

La lectura de Registros Akáshicos no es un método de adivinación del futuro como muchas personas consideran y así subestiman la disciplina, pues como los mismos guías y custodios de dichos Registros que “dicen el futuro” tiene un amplio abanico de posibilidades, la información que se recibe en una sesión común está destinada para cooperar en un proceso que permita avanzar y evolucionar.

Los guías no tienen como función decir lo que se debe hacer, pero sí orientar para entender las cosas que ocurren y para que las se las pueda superar con mayor facilidad y con el menor sufrimiento posible.

En conclusión, existen muchos terapeutas que se ocupan de hacer una lectura de registros akáshicos, y cada uno ofrece técnicas diferentes para implementar el procedimiento y otorgar la información.

Depende de cada persona, entonces, animarse a descubrir algunos componentes de su historia pasada, de sus vivencias, vínculos y desenlaces en el presente, y revoluciones solares hacia su futuro. Para quienes buscan aprender más sobre el tema, existen portales con guías espirituales, rituales de la India y otras fuentes de información básica para explorar y descubrir mucho más.

Existen diferentes técnicas para sentirse mejor y la elección es muy subjetiva: depende de cada persona. No hay recetas preestablecidas sobre las maneras de superar problemas o lograr un buen vínculo con uno mismo.

s