Los resultados son específicos de la vacuna Pfizer, que no está disponible en muchos países de ingresos bajos a medianos, dice Alejandro Cravioto, presidente del Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Inmunización de la Organización Mundial de la Salud.
Estudio de salud pública
El 30 de diciembre, el Reino Unido anunció que retrasaría la segunda dosis hasta 12 semanas después de la primera. Para determinar si el retraso valió la pena, Amirthalingam y sus colegas estudiaron a 175 receptores de la vacuna mayores de 80 años que recibieron su segunda dosis de la vacuna Pfizer, ya sea 3 semanas u 11-12 semanas después de la primera dosis.
El equipo midió los niveles de anticuerpos de los receptores contra la proteína pico SARS-CoV-2 y evaluó cómo las células inmunes llamadas células T, que pueden ayudar a mantener los niveles de anticuerpos con el tiempo, respondieron a la vacunación. Los niveles máximos de anticuerpos fueron 3,5 veces más altos en las personas que esperaron 12 semanas para recibir la vacuna de refuerzo que en las personas que esperaron solo 3 semanas.
La respuesta máxima de las células T fue menor en aquellos con el intervalo extendido. Pero esto no provocó que los niveles de anticuerpos descendieran más rápidamente durante las nueve semanas posteriores a la vacuna de refuerzo.
Con información de Télam.