Qué más dijo. Rubinstein también sostuvo que casi se pone a llorar cuando escuchó a los médicos Cecilia Ousset y José Gigena, quienes le practicaron la cesárea a la nena, porque sabe por la situación que atravesaron.
También sostuvo que respeta la objeción de conciencia de los profesionales de la salud que se negaron a hacer la cesárea, pero remarcó que en este caso "no se trataba solo de una chica violada, es una nena con una hipertensión grave así que esto podía llevarla a la muerte" por lo que remarcó que "hay un límite difuso, muy gris, entre la objeción de conciencia y la función médica".
Consultado sobre si tiene pensado denunciar al gobernador de Tucumán, Juan Manzur, y la ministra de Salud de esa provincia, Rossana Chahla, sostuvo que eso no es competencia de su cartera.
"Nosotros tenemos que garantizar que se cumpla con la ley, esa es nuestra misión y para eso hemos facilitado todos los instrumentos". "Nosotros tenemos que garantizar que se cumpla con la ley, esa es nuestra misión y para eso hemos facilitado todos los instrumentos".