"Hola hija, quiero que sepas que te sigo buscando,te arrebataron de mi vida cuando tenías 4 años, ahora tenés 28,naciste el 4 de enero de 1991 en el hospital Vélez Sarsfield, tal vez te sientas identificada con la foto que voy a poner, te pareces mucho a mí, y a tus tíos", le habla la mamá en el video que publicó en las redes sociales con la esperanza de dar con María Fernanda.
"Tu nombre verdadero es Marina Fernanda Aragunde,te decían Culi,ese era tu apodo,y tú tía Andrea es tu madrina,le decías Andy,tu papá se llama Fernando,tu abuelo paterno Horacio,tu abuela materna Elsa, pero le decías Mecha y tú abuelo materno Jorge,le pido a Dios que me estés buscando,y que tengas recuerdos, porque es imposible que te olvides,eras muy despierta,y tenías mucha memoria", añade.
Lo cierto es que el mensaje fue efectivo porque la joven, que vive en la ciudad de Rosario se contactó con su madre biológica. "Hablé con ella por privado", contó María Fernanda, preservando los detalles de la conversación por el temor que siente frente las amenazas de las que fue víctima. Y no es para menos, fue víctima de una "vendetta" narco y luego fue "vendida", según reveló, a sus apropiadores.
"La primera vez que la vi fue demasiado fuerte, estaba sentada en bulevar Oroño frente al instituto y la vi venir caminando y es como que se te completa el alma y son recuerdos que te vienen los recuerdos", relató la joven, y agregó: "No me acordaba de ella, se me venían formas de los cuerpos pero no las caras, pero sí la reconocí cuando le vi las manos, el roce de la piel, fue muy fuerte".
"La vi por primera vez a principios de abril en un grupo de Facebook "¿Dónde estás?", hablo con ella por privado, y le empiezo a brindar un montón de datos que ninguna persona del mundo puede conocer más que yo", reveló María Fernanda, quien reveló que la mujer que se la llevó -"en un viaje largo, primero a una casa y después a donde viví con mi familia hasta hace poco", detalló- la vendió.
"La gente que busca a un hijo, a un hermano o algo, que lo busquen, que no pierdan esas esperanzas, porque va a aparecer", concluyó su relato, y enfatizó: "No pierdan esas esperanzas, porque mi mamá me encontró después de 24 años. Ella nunca lo hizo, me dijo que siempre pensó que estaba bien y que estaba viva y que se iba a morir viéndome"