
“Los que hayan recibido ambas dosis de la vacuna, en caso de enfermedad, tienen un riesgo 14 veces menor de sufrirla en forma moderada y severa”, explicó Vladímir Gushchin, jefe del Laboratorio de mecanismos de variabilidad poblacional de microorganismos patógenos del Centro Gamaleya.
Es decir que los inoculados, en caso de contagiarse Covid-19, "no emiten un virus viable y, por lo tanto, no son una fuente de peligro para otros", dijo Gushchin.
Cabe destacar que este miércoles por la tarde arribaron a Argentina 470.035 vacunas de Sputnik V desde Rusia, Moscú. El cargamento incluyó 390.035 dosis del primer componente y 80.000 del segundo componente. Lo que permite a Argentina profundizar la campaña de vacunación contra el COVID-19 e inocular a la mayor parte de la población.
Cabe destacar que este miércoles por la tarde arribaron a Argentina 470.035 vacunas de Sputnik V desde Rusia, Moscú. El cargamento incluyó 390.035 dosis del primer componente y 80.000 del segundo componente. Lo que permite a Argentina profundizar la campaña de vacunación contra el COVID-19 e inocular a la mayor parte de la población.
La vacuna Sputnik V utiliza una tecnología de adenovirus humano de dos vectores diferentes, Ad26 y Ad5, que se aplican en dos inyecciones. Se trata de una tecnología que no contiene adenovirus humanos vivos, sino vectores adenovirales que no se multiplican y resultan completamente seguros para la salud.
Hasta el momento, el fármaco fue autorizado en 66 países con una población total de más de 3.200 millones de habitantes, entre ellos la Argentina, que comenzó a utilizarse a fines de diciembre pasado.
La Sputnik V tiene una eficacia del 97,6 %, según comunicó el 19 de abril el Fondo de Inversión Directa de Rusia tras analizar los datos de 3,8 millones de ciudadanos rusos vacunados.