“Cuando tomamos el total industrializado a la fecha sobre el total de grano obtenido en la campaña vemos que el “crushing” de soja ya alcanza al 60% de la producción, la segunda mayor proporción de la última década, sólo por detrás de la atípica 2017/18”, remarcaron.
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La dinámica de la agroindustria hizo crecer el crushing de soja.
El “apetito global” que tracciona a la agroindustria de la soja
Según destacaron desde la Bolsa rosarina, la avidez por hacerse de productos industrializados es lo que da impulso. Desde que arrancó la campaña hasta el pasado mes de octubre ya se llevan exportadas 18,8 Mt de harina y pellets de soja, unas 3,5 Mt más que en igual lapso de la campaña anterior. Además, este volumen representa el 95,4% del total de toneladas de harina/pellets obtenidos entre abril y octubre, la mayor proporción de la historia.
“Hay un apetito global por los derivados de la oleaginosa en la agroindustria”, indicaron.
Un resultado de esto también es el stock local de harina de soja, que consecuentemente cayó a 978.000 toneladas, su menor volumen desde 2015 para el mes de octubre.
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Harina de soja, un producto que mermó en su stock a causa de la mayor compra por parte del exterior.
“Por el lado del aceite, las exportaciones desde el inicio de campaña a la fecha ascienden a 3,7 Mt. Es idéntico al volumen despachado en igual período del ciclo previo. Sin embargo, comparando con años anteriores, esto es casi 500.000 t más que el promedio de los últimos cinco años y el mayor volumen desde el 2014/15”, precisaron.
Esta dinámica llevó a que las estimaciones sobre el crushing sean ajustadas por los analistas. Por eso, BCR remarcó que el procesamiento de soja alcanzaría las 39,5 millones de toneladas. Es 1,5 Mt más que el año pasado.