Los productores aplicaron herbicidas antes de cosechar, debido a la proliferación de malezas "como consecuencia del menor desarrollo de las plantas" y "la mayor luminosidad entre surcos y humedad edáfica"
Los girasoles presentaron muy buena sanidad, pero en lotes más avanzados, en estadio de fructificación, continuaron observándose daños por ataques de palomas y de cotorras, principalmente en los departamentos del centro y sur del área de estudio.
Los caminos, afectados
Los senderos rurales y accesos a los lotes quedaron en mal estado justamente por la misma causa, con pisos de predios muy húmedos y blandos.
Esto generó que la fumigación en muchos casos se genere de manera aérea, por la inaccesibilidad. "Sólo un par de días y por la urgencia de cada caso se concretaron actividades de aplicación de insecticidas, en el cultivo de soja por ataques de orugas", indicó el informe.