Germinar las semillas paso a paso
Los pasos para realizar el proceso de germinación son los siguientes:
1- Con un cuchillo bien filoso hay que cortar delicadamente la piel de la frutilla que contiene las semillas a germinar.
2- Luego, hay que dividir la piel en diversos pedazos y colocarlos en una maceta previamente preparada con tierra bien nutrida y fértil. En el caso de utilizar semillas compradas o deshidratadas manualmente se recomienda remojarlas 4 horas antes de sembrarlas para que estén hidratadas.
3- El siguiente paso es tapar las semillas con un poco de tierra y regarlas.
4- Por último, es aconsejable cubrir la maceta con papel film y realizarle agujeros para que pueda salir la humedad. La misma debe estar ubicada en un lugar del hogar que le permita recibir luminosidad pero que no le dé el sol directamente.
El proceso de germinación puede demorar entre 2 a 6 semanas. Mucho más tiempo que otro tipo de semillas, por lo que hay que tener paciencia y cuidarla continuamente con un riego medido.
Cómo sembrar las semillas
Una vez que las semillas le dieron paso a las raíces y al follaje, es tiempo de realizar la siembra. Hay que asegurarse de que la frutilla tenga espacio para crecer, por lo que no hay que trasplantarlas en un espacio pequeño. Se recomienda:
- Elegir las plantitas que van a ser trasplantadas.
- Hay que sostenerlas desde las hojas y tirar con cuidado. Las raíces no son profundas, por ende, aplicar poca fuerza será más que suficiente.
- Colocar las plantas en otra maceta o en tu jardín. La distancia entre una y otra debe ser de entre 20 a 25 centímetros para que tengan suficiente espacio para crecer.
Es importante elegir para la planta una ubicación de semisombra, de ser posible sin luz directa en las horas de mayor incidencia. Esto se debe a que la frutilla necesita mucha humedad para crecer. Por eso, se recomienda en temporada de primavera y verano regar la siembra dos o más veces al día, hasta que la parte superior de la tierra quede bien hidratada.
Por lo general, las frutillas están listas para cosechar desde finales de la primavera hasta otoño. Un elemento visual que es de gran ayuda para comprender cuándo la frutilla está lista es que se torna completamente roja. De hecho, su color indica que ya se puede consumir con tal solo cortar el tallo y lavar el fruto.
Beneficios de consumir frutilla
La frutilla posee múltiples propiedades que son favorables para el cuerpo humano. Entre ellas se destaca:
- la prevención natural de algunas enfermedades tales como la anemia o incluso el cáncer.
- Este fruto es rico en fibra lo cual favorece el funcionamiento del tránsito intestinal, ayuda a la digestión y facilita la eliminación de colesterol malo. Además, aporta vitamina C lo cual refuerza el sistema inmune.
- Es rica también en vitamina E, la cual funciona como un antioxidante que combate los radicales libres, evitando así el envejecimiento prematuro de la piel.
- Es apta para diabéticos porque su índice glucémico es bajo.
- Ayuda a disolver las sales que se producen por el exceso de ácido úrico.
- Reduce los problemas circulatorios del organismo y las hemorragias intestinales.
- Al ingerir el fruto como jugo, se cree que protege a los dientes del mal aliento y de las caries.
- Su ingesta ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares gracias a la presencia de minerales (calcio y magnesio, entre otros).
- Minimiza los dolores menstruales y el síndrome premenstrual debido a que reduce la inflamación y la retención de líquidos.