En ese sentido, explicó que “la cosecha aún no terminó, y por los análisis de nuestro Instituto de Estudios Económicos, el nivel de comercialización este año es absolutamente normal, incluso notablemente superior si lo comparamos con el comercio realizado durante la campaña pasada a esta misma altura del año”.
Sobre las consecuencias de la medida, aseguró que “intentar forzar la venta de la cosecha marginando a los productores de créditos a tasas adecuadas, justamente cuando necesitamos los recursos para invertir en la próxima siembra, no se orienta con la necesidad de apuntalar el momento y la competitividad del sector”.
“Deudas, derechos de exportación aumentados, caída de precios internacionales, incertidumbre de mercado, impacto del clima, mayores costos de logística por la baja del nivel del Paraná explican la situación comprometida de muchas empresas”, agregó.
Además, señaló que “el financiamiento adecuado estuvo como una de las principales prioridades en la propuesta de los 14 puntos del Campo” y que en reuniones con la actual administración se resaltó “que se requerían condiciones de financiamiento accesibles en tasas y plazos para que podamos poner a pleno el motor de la recuperación económica de la Argentina”.
El ritmo de ventas
Un trabajo del Instituto de Estudios Económicos de la SRA revela que la evolución de la comercialización de la campaña 2019/20 se realiza normalmente.
Al momento, falta terminar de cosechar, según fuentes del ministerio de Agricultura al 14 de mayo, el 64% del maíz, el 17% de la soja, mientras que el trigo de esta campaña ya se había levantado en un 100% hacia comienzo de año.
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Ritmo de venta de los productores
Ritmo de venta de los productores
Al 6 de mayo, los datos del Ministerio indican que los productores habían vendido el 54% del volumen producido en la presente campaña agrícola 2019/20. Se trata de 12 puntos porcentuales más que a la misma fecha de la campaña pasada, cuando se encontraba vendido el 42% de la cosecha estimada.