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El impacto "temporal" de las lluvias. Betoni explicó el concepto de "cuenca nerviosa" para el Iguazú.
¿Algo de este caudal mejoraría los niveles del Paraná? Sí, pero bajo el mismo concepto temporal. “Se ha producido un aumento del caudal importante que se refleja en todo el río Paraná a lo largo de toda la costa misionera compartida con Paraguay, y que ya se refleja en Corrientes”, analizó.
Para un sitio estratégico para la agroindustria argentina como el Gran Rosario, polo fundamental para el ingreso de barcos de ultramar a través de la Hidrovía, el pico en la mejora del flujo se espera para dentro de 10 días aproximadamente. Pero siempre bajo la misma idea de la temporalidad.
“Todo esto hace que en estos días estemos llegando a caudales del orden de los 16.000 o 17.000 metros cúbicos (m3) por segundo a la altura de la represa de Yacyretá en Ituzaingó, Corrientes”, remarcó. Se trata de marcas equiparables a una etapa como la de 2006-2010, un período sin sequía como coyuntura.
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La impresionante represa de Yacyretá, en Ituzaingó, Corrientes. Está construida sobre el curso del río Paraná y recibe los caudales desde Brasil. (Foto: A24.com Agro)
¿Hacia una mejora progresiva del caudal del río Paraná?
A esas cifras se las deben comparar con los caudales más bajos que se percibieron en los tiempos más crudos de la bajante, cuando Yacyretá marcó un piso de 7.000 m3 por segundo.
“A causa de estas lluvias sabemos aproximadamente cuánto va a durar este repunte porque se siguen produciendo lluvias sobre la zona del Iguazú, pero también podríamos decir que podemos llegar a tener un proceso progresivo de incrementos de caudales de base: es decir que de a poco de a poco el río empiece a recorrer sus niveles normales. Este es un período de transición”, estipuló.
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La bajante del río Paraná complicó todo tipo de tareas logísticas. Y hubo grandes pérdidas monetarias.
Si bien con este nivel de lluvias no alcanza para pensar en niveles de navegabilidad ideales, hay otro factor que en el INA ven con muy buenos ojos: la notable mejora en los niveles de acumulación de agua de las represas de Brasil.
“Por un lado se aproxima un verano que es el período que normalmente llueve en la región, más allá de que pueda ser un verano ‘seco’. Pero a la vez los niveles de almacenamiento brasileños son muy diferentes en este momento que en relación a aquellos que fue al inicio del 2021. Crecieron un montón”, adelantó en la charla con A24.com Agro.
¿De cuánto se trata? En los primeros meses de 2021 todo el conjunto de represas brasileñas sobre el curso del Paraná como del Iguazú no superaban el 19% de su capacidad de contención. Hoy la foto es bien distinta, con un 64%.
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Enero de 2016, la otra cara: la crecida del río Paraná sobre la Costanera de Corrientes. (Foto: A24.com Agro)
La medición excluye al río Paraguay porque si bien alimenta también al Paraná, no tiene represas y “funciona” de manera natural.
“Y hay que sumar que el Iguazú tiene algunas características, porque sus represas prácticamente están al 100% de su volumen útil, por eso llueve y escurre, porque no tienen capacidad de atenuar. Y al ser una cuenca rápida genera las imágenes que hemos visto en las últimas horas”, cerró.