Esta semana la Compañía Nacional de Abastecimiento de Brasil (CONAB) informó que el país vecino ya casi empieza a dar por terminada la campaña 2021/2022, con gusto amargo para los volúmenes de soja, fundamentalmente por las cuestiones climáticas que recortaron la producción de forma sustancial con respecto respecto al plan de siembra inicial.











