Producción y ambiente

El Gobierno defenderá a la ganadería en la Conferencia sobre Cambio Climático de Glasgow

Rubricó un documento con productores y la agroindustria donde plantea que los países de la región deben encarar tareas de adaptación al cambio climático con financiamiento internacional. También se resaltó el aporte a la seguridad alimentaria global.
Marcos López Arriazu
por Marcos López Arriazu |
La Argentina destacará en Glasgow “el aporte del sector ganadero a la seguridad alimentaria” a nivel global.
La Argentina destacará en Glasgow “el aporte del sector ganadero a la seguridad alimentaria” a nivel global.

El ministerio de Agricultura terminó de consensuar con entidades de la producción, cámaras agroindustriales y gobiernos provinciales una declaración conjunta que define a la Argentina como "líder mundial en producción agrobioindustrial sostenible". El documento, será la base del planteo del país en la 26° Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático que comenzará el próximo domingo en Glasgow. La ganadería y el reclamo de financiamiento para adaptar los sistemas productivos ocupan un rol central en la propuesta.

La declaración, con miras a alcanzar "los objetivos plasmados en el Acuerdo de París, los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas y la Agenda 2030" en materia medioambiental, hace hincapié en la relevancia de "fortalecer la adaptación de nuestro sistema productivo a los efectos del cambio climático así como a la intensificación sostenible de la producción". Así las cosas, pone énfasis en que "lejos de ser el problema, la agro-bio-industria es parte de la solución a los desafíos de sostenibilidad que nos presenta hoy la agenda internacional".

Entre los compromisos que se asumen, se destacan el de la sostenibilidad, con el "compromiso de producir alimentos de forma sostenible, respetando el equilibrio entre los 3 pilares (económico, social y ambiental)"; y de trabajar "con las cadenas de valor para aportar soluciones que propicien la mitigación de emisiones de GEI y la carbono neutralidad".

Además, remarcaron que "el sistema científico-tecnológico público y privado de la Argentina (junto con la región) debe seguir demostrando de forma consistente que ofrece soluciones eficientes (adaptadas localmente) a los desafíos que presenta la sostenibilidad y los escenarios de vulnerabilidad productiva frente al flagelo del cambio climático, las cuales han sido adoptadas por el sector productivo".

La idea de la Argentina es plantear en la cumbre qué países deben dar un mayor paso en la mitigación del cambio climático, cuáles en la adaptación y, fundamentalmente quiénes financiarán estas estrategias.

En ese sentido, los firmantes coincidieron en aclarar que "la Argentina es un país acreedor en términos ambientales. Existen países que tienen una responsabilidad histórica y actual por la degradación ambiental y, por ende, son esos los que deben liderar el proceso de mitigación, así como proveer los medios económicos para que otros se adapten. Según el último inventario global del Banco Mundial (2018), casi el 60% de los gases de efecto invernadero son emitidos por tan sólo 5 países, mientras que Argentina sólo emitió el 0,7% del total".

Esta última, es una de las claves de la posición argentina. "Si la Argentina lograse una emisión neutra, que significaría cambiar toda nuestra matriz productiva y de transporte con un enorme esfuerzo económico, y el resto del mundo no acompañase de igual forma, no lograríamos un impacto importante en la tendencia de la temperatura del planeta", explicó a A24.com Agro una fuente oficial. Y agregó que "a cambio de nuestra mitigación estaríamos poniendo en riesgo la seguridad alimentaria del mundo".

Por eso, la Argentina propone que "todos los países deben ocuparse de la mitigación (la reducción de emisiones)" pero "hay que trabajar seriamente en cómo financiar la adaptación a los efectos del cambio cambio climático", fundamentalmente en obras de infraestructura para contrarrestar sequías o inundaciones así como la adaptación de sistemas productivos.

Al respecto, uno de los puntos del trabajo sostiene que "países como la Argentina (con muy baja responsabilidad histórica en materia de emisiones globales, con fuerte responsabilidad en materia de seguridad alimentaria y nivel de renta media) deben contar con acceso efectivo a medios de financiamiento internacional, como así también a tecnologías adecuadas y accesibles".

Defensa de la ganadería

Uno de los capítulos del trabajo, se refiere directamente a la producción pecuaria, buscando saldar la polémica sobre emisión y captación de carbono.

"Nuestra ganadería extensiva es altamente segura en términos sanitarios, eficiente en materia de bienestar animal y en términos ambientales. Existe evidencia científica que demuestra que la captura y secuestro de carbono de nuestro sistema productivo de naturaleza extensivo-pastoril, compensa largamente las emisiones", remarca el documento.

Además, destaca “el aporte del sector ganadero a la seguridad alimentaria”, a nivel global, y resalta que “un consumo balanceado de proteína animal es bueno para la salud como fuente de nutrientes esenciales, que no pueden obtenerse fácilmente de las proteínas de origen vegetal”.

¿Por qué desde muchos países se plantea reducir el stock ganadero como parte de la solución? "Parten de la base de que el metano de las vacas permanece en la atmósfera aproximadamente una década mientras que, por ejemplo el dióxido de carbono de los combustibles fósiles puede durar un siglo. Es decir, que si uno quiere un impacto rápido, debe reducir los que menos duran para que la diferencia pueda notarse en una o dos décadas, pero claro que no se estaría solucionando el tema de largo plazo", agregó la fuente.

Las alianzas de la Argentina en la Conferencia

Otro punto en el que trabajan desde el Gobierno es lograr un mayor peso político para el planteo. "Que nos asista la razón no significa que tengamos la fuerza para lograr los objetivos", analizan en los pasillos de Agricultura. Por eso, desde el año pasado se mantienen negociaciones con distintos países para llegar más fortalecidos al debate.

Para lograrlo, se iniciaron encuentros bilaterales con Brasil, cuando aún era ministro Luis Basterra. Luego, a través del Consejo Agropecuario del Sur (integrado por la Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile), más Bolivia, se elaboró un documento coordinado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

El mismo, defendía a los sistemas ganaderos regionales, poniendo énfasis en la captación de carbono por parte de las pasturas, la diferenciación entre los gases de efecto invernadero de los ciclos biológicos y los de los combustibles, además del aporte de la región a la seguridad alimentaria, entre otros puntos.

Luego se sumaron países de Centro América y Estados Unidos. Este trabajo se presentó en el Cumbre de sistemas Alimentarios y el G20, con el objetivo de contrarrestar la posición europea que condena a la ganadería e impulsa la sustitución de la proteína bovina por alimentos en base a plantas, además de la Agroecología.

El siguiente paso, que se terminó de cumplir este lunes, fue sumar al sector privado a esta estrategia. De este modo, el nuevo documento fue rubricado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, el Consejo Federal Agropecuario (CFA), el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) y la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid).

Ahora, quedará en manos de Cancillería y la Casa Rosada, llevar a Glasgow la posición argentina, en defensa de los sistemas productivos locales.

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