“Llegamos con amargura a tratar esta Ley, luego de un entusiasmo fundado el año pasado por un rumbo que parecía encaminado por el camino correcto, no solo se fue a la banquina sino que puso a la política del biocombustible en una situación sin destino. Comparándolo con el destino que había tenido durante 15 años, esto demuestra que el Poder Ejecutivo no tiene una política de Biocombustibles y rompió una política de estado preexistente”, resumió el diputado Alejandro “Topo” Rodríguez, del Interbloque Federal, para declarar su oposición a la idea impulsada por Omar Felix y Marcos Cleri, del Frente de Todos.
La idea contó con el respaldo de Máximo Kirchner desde el arranque de las gestiones y negociaciones entre los bloques, a pesar de la aprobación unánime que el Senado, presidido por la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner consensuó a fines del año pasado a la prórroga del régimen vencido.
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Los diputados que buscaban la prórroga no lograron imponerse; el Gobierno espera por la pronta aprobación en Senadores.
En esas negociaciones, algunas de las aprobaciones al nuevo proyecto que llegaron desde otros espacios y que fueron esenciales para garantizar el éxito en la noche del jueves en la Cámara Baja, fueron por ejemplo el del diputado del PRO tucumano, Domingo Luis Amaya y el del mendocino de Unidad y Equidad Federal José Luis Ramón.
“He participado de este proyecto con lineamientos generales y como es de mucho interés para mi provincia, he tomado contacto con actores de la industria, ingenios, cañeros y sindicatos. Y representantes de muchas empresas. En mi región hay más de 7 mil productores cañeros, y recuerdo cuando Onganía cerró 11 ingenios azucareros en Tucumán, lo que obligó a que más de 250 mil personas se exiliaran desde mi provincia forzosamente hacia el Gran Buenos Aires. Voy a acompañar esta ley”, remarcó Amaya en su alocución.
En tanto que el mendocino Ramón expresó su acompañamiento a la medida y expuso que en la zona núcleo un grupo de empresas “con la esta Ley (por la prórroga del régimen anterior) está cerrando su negocito”. Además sostuvo que dicha ley “no es el futuro, es el pasado”.
Martín Berhongaray, del bloque UCR de La Pampa, rechazó el proyecto oficial y sostuvo que la Ley “no cierra”.
“No cierra desde el punto de vista ambiental, social y desde el sostenimiento de fuentes laborales. Y desde el punto de vista económico. ¿Alguien puede desconocer en este recinto que los combustibles renovables emiten menos gases de invernadero que los combustibles fósiles?”, se preguntó.
“Es el camino que señalan los caminos internacionales en materia ambiental que firmó Argentina. (Desde el Gobierno) Nos dicen que tenemos que ir para allá, pero resulta que venimos para acá”.
“Es muy difícil de discutir un esquema que es una involución. Solo nos queda apelar a la reflexión”, cerró el diputado radical.
En la votación se abstuvieron los diputados Julio Enrique Sahad, del PRO de La Rioja, y Héctor Antonio Stefani, también del PRO pero de Tierra del Fuego.