Rusia, no sólo es uno de los principales exportadores mundiales de trigo (se estima que exportará aproximadamente 35 millones de toneladas en la actual campaña), por encima de Estados Unidos y Ucrania, sino también que es el principal abastecedor de gas a Europa. El Kremlin exporta el 85% de sus reservas de gas al continente, representando un 37% del gas importado por Europa, mediante los gaseoductos que atraviesan Ucrania, el cual cobra a Rusia por el paso, generando esta cuota el 3,8% del PBI total del país. Es por esto, que se puede observar que hay diferentes conflictos y tensiones que afectan las cotizaciones del trigo y que no serán fáciles de resolver, generando aún más volatilidad al mercado del cereal. Estados Unidos, preocupado junto a sus aliados de la OTAN, indicó a Ucrania que debe estar preparado para una invasión por parte de Rusia durante febrero, mientras que la potencia del este europeo salió a negarlo, aclarando que no dejaran que sus intereses sean ignorados.
Por otra parte, la política monetaria de Estados Unidos llevó al dólar a su máximo valor multilateral desde julio de 2020, dándole menor competitividad lo que profundiza las pérdidas en el trigo.
Para los próximos meses, resta la definición de la condición del cultivo en el Hemisferio Norte, luego de una siembra en Estados Unidos bajo condiciones hídricas pobres, condicionándolo en su rendimiento. Ucrania, posee un papel fundamental en el mercado de cereales y el gas, produciendo 36 millones de toneladas de maíz y 25 millones de toneladas de trigo. Habrá que esperar que ocurre en el climático del hemisferio norte para poder estimar rendimientos y totales de producción por país.
El autor es analista de mercados y Co founder de AZ Group.