Los datos de la Bolsa porteña sostienen que el girasol “recuperará esta campaña una parte de la superficie pérdida en manos de la soja y el maíz en los años previos”. Pero además, también lo hará frente al ciclo anterior, ya que resultó afectada por la sequía de la región norte del área sembrada. Por eso, una de las claves para mantener la estimación está ligada a que las lluvias en el norte argentino finalmente puedan mantener un ritmo cercano al aconsejable a pesar de que la propia Bolsa de Cereales ya estimó la presencia de evento de tipo La Niña en lo que resta del año.
"Teníamos la expectativa de recuperar la superficie que fuimos perdiendo en los últimos años por el crecimiento de otros cultivos como la soja o el maíz y esa expectativa se va a morigerar un poco porque en el norte estimábamos una siembra de 600.000 hectáreas, pero se llegaron a sembrar 400.000 por la sequía", señaló Moro.
No obstante, el directivo de Asagir cree que esa merma será "compensada por la producción en el oeste y sur de Buenos Aires".
De los casi u$s 1.200 millones para la exportación, u$s 916 millones corresponderán a embarques de aceite, u$s 183 millones a harina y pellets y u$s 91 millones a semillas.