PRODUCCIÓN Y CONSUMO

La cadena de la soja rechazó el fideicomiso para el aceite y le reclamó "incentivar la producción" al Gobierno

Tras la noticia de la extensión por un año, productores e industriales salieron al cruce de la idea gubernamental. "Genera distorsiones", alertaron.
El fideicomiso para el aceite

El fideicomiso para el aceite, de u$s 190 millones, fue extendido por un año más. 

La Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (ACSOJA) salió al cruce de la idea del Gobierno de extender por un año más el fideicomiso para la exportación de aceites, y emitió un comunicado en que sostuvieron que “herramientas como éstas desincentivan la producción y van en sentido contrario a las necesidades de mayor bienestar y exportaciones”. Además remarcaron la importancia del sector para la generación de divisas, en días de turbulencia política por el acuerdo con el FMI y la posterior renuncia de Máximo Kirchner como presidente de su bloque.

El comunicado de ACSOJA se refiere a “la necesidad de seguir promoviendo el crecimiento y desarrollo de nuestro país incentivando más la producción, donde las cadenas agroindustriales tienen un rol fundamental generando empleo de calidad y exportaciones con valor agregado, siendo esto imperiosamente necesario para salir de la crisis”.

“Este tipo de esquemas se tornan distorsivos generando un costo adicional a la cadena agroindustrial”, remarcaron.

El Fondo Fiduciario Aceitero fue comunicado por medio de la resolución conjunta 1/2022 de los ministerios de Agricultura, Ganadería y Pesca y de Desarrollo Productivo.

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Los productores de soja, y los industriales, cargaron contra la idea de extender el fideicomiso en el aceite.

Los productores de soja, y los industriales, cargaron contra la idea de extender el fideicomiso en el aceite.

“Estamos de acuerdo en apoyar a los sectores más necesitados pero es necesario encontrar otros mecanismos, subsidiando el consumo sólo de los sectores más vulnerables de un modo directo y financiando ese dinero desde toda la economía”, explicaron. Es que el fin de la medida era mantener estabilizados los precios domésticos del aceite de mesa, con el fin de controlar la inflación a los consumidores.

Sin embargo, desde los sectores productivos alertan desde hace tiempo por los inconvenientes en materia de traslado de costos: los productores primarios aducen que las industrias descuentan del valor de la materia prima el aporte al fideicomiso, por parte del sector exportador.

El reclamo se conjuga con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) presentado la semana pasada, y la necesidad del Estado de hacerse de divisas para poder crecer económicamente y afrontar los compromisos asumidos. En ese camino, en el agro entienden que los incentivos a la producción son un requisito fundamental.

“El diálogo siempre debe ser el camino en búsqueda de soluciones que beneficien a todos los involucrados. Hay que continuar buscando la forma de proteger a los que menos tienen pero sin descuidar a aquéllos sectores que sostienen la economía, generando ingreso de divisas, trabajo y bienestar para nuestro país”, concluyeron.

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Feletti, Guzmán, Domínguez y Kulfas: el Gobierno apuesta al fideicomiso para controlar la inflación.

Feletti, Guzmán, Domínguez y Kulfas: el Gobierno apuesta al fideicomiso para controlar la inflación.

¿Cuál es el objetivo del Gobierno?

Desde el sector público informaron que el fideicomiso aceitero será por un año más, por el monto total de u$s 190 millones. Además, puede prolongarse una vez finalizado ese plazo.

El cálculo estará hecho en base a y el fideicomiso se calculará en base a las Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE), y tendrá como contrapartida que el convenio fija que el precio base de aceites envasados “se ajustará de acuerdo a los porcentajes de aumento permitidos por la Secretaría de Comercio Interior para cada período”.

Además, el Gobierno dictó que el volumen de aceites envasados con compensaciones será de 29 millones de litros mensuales, en una proporción mínima de 80% de aceite puro de girasol.

En el agro observan a esta medida como una “retención encubierta”. Y además, se suma a la polémica paralela en base al otro fideicomiso: el de trigo y maíz, que inició largas polémicas y acusaciones entre el Gobierno y la Mesa de Enlace.

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