Nuevo conflicto con el campo

La Mesa de Enlace vuelve a la escena en rechazo de los controles a la exportación de carne

Las entidades se declararon en "estado de alerta" y debaten si realizarán protestas contra las mayores regulaciones. Temen por el avance de la Secretaría de Comercio.
por Marcos Lopez Arriazu | 21 de abril de 2021 - 00:39
La Mesa de Enlace acusó al Gobierno de usar las reuniones con el sector como una puesta en escena para confundir a la opinión pública (Foto: archivo).

La Mesa de Enlace acusó al Gobierno de usar las reuniones con el sector como "una puesta en escena para confundir a la opinión pública" (Foto: archivo).

Pasaron poco más de dos meses desde que el presidente Alberto Fernández recibió a la Mesa de Enlace, dejando promesas de mayor diálogo y de que no se tomaría ninguna medida de impacto sobre el sector sin previa consulta a los dirigentes. 69 días después, las entidades más representativas del sector agropecuario se declararon en “estado de alerta” y comenzaron un “tiempo de consulta” a sus bases para analizar acciones de protesta contra distintas resoluciones oficiales conocidas los últimos días.

¿Qué pasó en el medio? Simplemente el diálogo prometido no llegó. A cambio, hubo algunas acciones e indefiniciones oficiales que fueron minando la ya poca confianza de los productores. Las últimas: el aumento de los requisitos para la inscripción de exportadores de carnes, lácteos y granos, y la creación de las Declaraciones Juradas para la exportación de carnes.

La crítica más dura llegó del lado del presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Jorge Chemes, quien no dudó en expresar qué sintió cuando se publicaron las resoluciones en el Boletín Oficial. “Uno tiene toda la sensación de que lo están tomando de estúpido”, dijo el dirigente.

Chemes, se refería a esa reunión del 10 de febrero con Alberto Fernández. “Si vos vas a hablar con el Presidente de la Nación, y te dicen que se va a hacer tal cosa, pero se termina haciendo lo contrario, la verdad es que no sabés en quién creer. No sabés quién te está diciendo la verdad o quién te está mintiendo". En ese sentido, irónicamente, profundizó: "Ahora sabemos quién está diciendo la verdad y quién miente, porque los hechos lo están demostrando".

Alberto Fernández recibió a los integrantes de la Mesa de Enlace en Casa Rosada. (Foto: Presidencia)
Otros tiempos: Alberto Fernández recibió a la Mesa de Enlace el 10 de febrero en Casa Rosada, con la promesa de un mayor diálogo con el sector.

Otros tiempos: Alberto Fernández recibió a la Mesa de Enlace el 10 de febrero en Casa Rosada, con la promesa de un mayor diálogo con el sector.

¿Esto significa que está cerrada la posibilidad de diálogo? Para el hombre de la Mesa de Enlace, con las medidas inconsultas, el Gobierno les está “mostrando que el camino de diálogo que veníamos llevando no es bueno, no sirve, no funcionó y no funciona”. ¿Cuál es la alternativa? “Lamentablemente nos están empujando a que vayamos a una medida de fuerza”, advirtió.

Chemes no está solo en esta visión. El conjunto de la Mesa de Enlace se declaró “en estado de alerta” y abrió “un tiempo de consulta” con sus bases para ver qué iniciativa tomar. Y consideró que las medidas rompieron “la promesa de diálogo que hicieron las autoridades y demuestra un altísimo desinterés en los productores y en el sector”.

Incluso, fueron más allá y caratularon la reunión con el Presidente como "una puesta en escena para confundir a la opinión pública".

Motivo de enojo

Si bien se venían generando diferencias en varios temas en el último mes, el detonante del nuevo conflicto fue la oficialización el martes de la Declaración Jurada de Operaciones de Exportación de Carne (DJEC) que se exigirá para las ventas externas de las carnes tradicionales de la Argentina: bovina, porcina, ovina, caprina, equina y Gallus domesticus (gallos, gallinas y pollos).

Aunque el Gobierno la presenta como una herramienta para reforzar controles de transparencia, evitar la subfacturación de exportaciones y generar una competencia más sana entre los exportadores, los ruralistas temen que termine convirtiéndose en una suerte de permiso que regule y hasta frene los embarques. Una especie de nuevos ROE (Registro de Operaciones de Exportación), como los que implementó el Secretario de Comercio de Cristina Fernández de Kirchner, Guillermo Moreno.

Así lo afirmó, por ejemplo, el Presidente de la Sociedad Rural Argentina, Daniel Pelegrina, quien definió la medida como “nefasta por donde se la mire”.

En ese sentido, aseguró que ”es una pésima señal. Resucita un mecanismo que se utilizó en el pasado para restringir las exportaciones y castigar a los productores con desastrosas consecuencias para el comercio, la producción y la reputación de Argentina como proveedor confiable en los mercados internacionales". Y agregó que “tampoco sirvió para controlar los precios internos que, lejos de bajar, subieron como consecuencia de una menor oferta para el consumo”.

Por su parte, Carlos Iannizzotto, titular de Coninagro, sostuvo que “el intervencionismo erosiona la confianza” y que las medidas “irritan por su burocracia y discrecionalidad política”. Además, reiteró que los productores no son formadores de precios. "Ya hemos probado que los productores no generan inflación; para corregir la distorsión de precios, el control debe aplicarse a toda la cadena", sostuvo.

Lo cierto es que, al menos por el momento, la medida no significa la emisión de permisos para exportación. ¿Eso quiere decir que no hay riesgos de que se transforme en una herramienta más restrictiva? Marcelo Rossi, quien hasta hace un par de meses conducía la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario (DNCCA), dependencia que ahora manejará las declaraciones juradas, tiene dudas sobre lo que pueda pasar en el mediano plazo.

"Los ROE iban a ser estadísticos y fijate en lo que terminó", dijo el exfuncionario, que formaba parte del gobierno de Néstor Kirchner cuando se creó ese instrumento y se fue del área en 2007 ante el avance del secretario Moreno.

Para Rossi, la herramienta "es volver al pasado" y consideró que solo "le cambiaron el nombre". Además, advirtió que esta medida, así como los nuevos requisitos para inscribirse en el Registro de Único de Operadores de la Cadena Agroindustrial (RUCA), "van a generar una mayor concentración de las operaciones".

Moreno vive

Uno de los temas que mayor temor despierta entre los productores es el avance de la secretaria de Comercio, Paula Español, en el control de lo que exporta la Argentina.

No solo fue quien hace 10 días dijo que al Gobierno no le iba a "temblar el pulso para cerrar las exportaciones de carne", sino que una semana después aseguró que las autoridades podrían subir retenciones o establecer encajes para las ventas externas si seguían subiendo los precios de los alimentos.

Con la creación de la Declaración Jurada para exportar carnes, la Secretaría de Comercio ganó metros en la batalla por el control de las exportaciones. Si bien la autoridad de aplicación será el Ministerio de Agricultura, a través de la DNCCA, se creará en conjunto con la Secretaría de Comercio un sistema de “intercambio diario” de la información “con el objeto de monitorear el adecuado abastecimiento del mercado interno, así como el cumplimiento de los marcos legales de ambos organismos”.

Además, la Secretaría de Comercio podrá requerir a los operadores “toda documentación respaldatoria o información complementaria” para verificar el cumplimiento de esos objetivos.

En otras palabras, empresa que no cumpla con los acuerdos de precios al mercado interno que se cierren hacia adelante podría perder la posibilidad de exportar. Los recuerdos de Guillermo Moreno están a flor de piel.

En ese contexto, Chemes también puso el foco en las “diferencias” en el accionar del ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y de la secretaria Paula Español.

“Personalmente he hablado con Kulfas antes de su asunción y la verdad es que estoy francamente decepcionado porque se está haciendo lo contrario a lo que se hablaba en ese momento, sobre desarrollo y apoyo a las economías regionales", afirmó.

Para el dirigente de la Mesa de Enlace, esto no significa que el ministro haya cambiado de opinión. "No tengo dudas de que hay mucha gente en el Gobierno que piensa como nosotros. Pero acá hay una decisión política”, aseguró.

¿Esto lleva a enfrentamientos dentro del Gobierno? “No lo llamaría enfrentamiento, pero hay una clara contradicción entre un sector y el otro: unos ven al sector agropecuario como un pilar de crecimiento y los otros lo ven nada más que como una fuente de recursos fiscales. Los sectores de Matías Kulfas y Paula Español son los que están hoy confrontando".

Ante un evidente malestar de los productores por estas medidas, llegó el momento de saber si están en condiciones de realizar una medida de fuerza.

Tal vez una soja con un valor internacionales de USD 540 por tonelada y un maíz en valores históricos en 8 años, en pleno momento de cosecha gruesa y preparándose para la siembra de trigo, apacigüen un poco los ánimos. Tampoco colabora el escenario sanitario que provoca la segunda ola del coronavirus, con desenlace aún incierto y atemorizante.

Pero también es verdad que los primeros embates que recibió el campo durante el gobierno de Cristina Kirchner vinieron por el lado de la ganadería, para finalmente detonar en la Resolución 125. Un aprendizaje que muchos recuerdan y una historia que no quieren repetir y consideran que hay que frenar a tiempo.

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