“Muchos hombres y mujeres que trabajan un tiempo donde se cosecha, durante el período en el cual no se trabaja en el sector, han tenido la asistencia del Estado para poder sobrellevar el tiempo en el que no tienen ese ingreso. Y al volver al tiempo en el cual había que volver a trabajar se enfrentaban con un dilema: ‘me quedo con lo seguro’ o ‘me arriesgo con el trabajo y no sé qué va a pasar mañana’”, remarcó en aquella visita a una planta de procesamiento de cítricos.
Según palabras del propio Alberto Fernández la problemática comprende a un universo de más de 250.000 personas que se desempeñan en actividades a lo largo del país como los cítricos, las frutas del Alto Valle del río Negro, el tabaco en el noroeste o la cosecha de uvas en cuyo.
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Vernengo cargó contra "los caciques de la política".
“El dilema se terminó”, había asegurado el mandatario en agosto de 2021. Sin embargo, hoy el sector privado sostiene que la problemática persiste.
“Teóricamente pensábamos que con eso resolvíamos el tema, pero hubo una mala difusión, por el gremio, por el Gobierno, y por el otro lado, en diciembre a través de una resolución, la 1734 del Ministerio de Desarrollo Social les sacaron la Tarjeta Alimentar. De ese modo le estamos sacando la dignidad al trabajador que con esa tarjeta se la daba a alguien para que hiciera las compras en el supermercado con una tarjeta de débito donde el costo fiscal ya era cero”, graficó Vernengo.
Desde CAME aseguran que bajo ese método todo aquel que utilizara la Tarjeta Alimentar “ya estaban insertos” en el flujo comercial, y ponderaban que bajo ese mecanismo el trabajador percibía un “doble ingreso”: el del plan y también el del empleo en el sector privado.
En junio de este año A24.com Agro contó la historia de Ricardo Ranger, un productor citrícola de la localidad de Eldorado en Misiones. Con 60 años y más de 42 dedicados a esa producción, en 2021 tomó la decisión de abandonar 80 hectáreas de fruta por la falta de cosecheros. Antes de eso había perdido entre 1,5 y 2 millones de kilos de limón y 200.000 kilos de naranja.
CAME apuntó contra la política
Para Vernengo la razón de la medida aplicada por Desarrollo Productivo tiene que ver con distintas pujas en el seno del Gobierno.
“Hicieron ese desacople por los “caciques”, por todo lo que existe en la política y por quién maneja a los planeros”, describió.
Entre otras de las preocupaciones del sector privado agroindustrial relacionado a las economías regionales está el impacto de los derechos de exportación (retenciones). En la actualidad hay más de 8.500 “posiciones arancelarias”, un verdadero universo en materia de retenciones de productos generados en el campo, pero con diferentes porcentajes y características.
La cosecha de uva de Mendoza demanda demanda entre 12 y 15 mil trabajadores golondrina
La uva también es otra de las economías regionales que cuenta con una gran cantidad de trabajadores contratados temporalmente.
“Por ejemplo no hay un solo tipo de arroz, sino de 18. Pero a la vez hay economías regionales que tributan el 12%, como el tabaco, la leche tiene el 9% y el maní está por arriba del 6,5%. Solo hay 960 productos con derechos de exportación 0%”, resumió.
Por eso, apuntó hacia una quita de retenciones. “La contribución de las economías regionales en materia de retenciones no mueve el amperímetro. Estamos hablando de menos de u$s 300 millones, donde si vos las tuvieras en 0% sería más lo que recaudarías por ingreso de divisas que por este derecho de exportación”, pidió.
“La cereza argentina compite con la chilena y la peruana, que no tienen retención. Y si queremos entrar al mercado chino el arancel es 15%, y cuando les pedimos a ellos que nos reduzcan ese arancel, nos preguntan “¿Por qué no bajan ustedes las retenciones?””. Empecemos por casa”, concluyó.