La empresa también hizo referencia a "las sucesivas crisis económicas vividas por nuestro país", haciendo mención a que en 2018 "el peso se desplomó más del 50% contra el dólar", lo que obligó a Molino Cañuelas a postergar el pago de "ciertos compromisos e iniciar un proceso privado de re-perfilamiento del total de su deuda financiera".
A pesar de que ese proceso terminó en un principio de acuerdo con los acreedores en marzo de 2019, "la nueva turbulencia financiera registrada en el país en el mes de agosto de ese año, y la abrupta devaluación de la moneda local, sumado a la crisis mundial por el COVID en 2020" alejaron "la posibilidad de obtener un acuerdo definitivo".
"A pesar de ello se continuó trabajando durante todo el 2020 y parte del corriente año, en pos de lograr ese acuerdo consensuado, que, lamentablemente quedó frustrado por el efecto de medidas judiciales individuales", subrayó.
Molino Cañuelas opera 15 plantas industriales en 6 provincias. Durante los últimos 2 años lanzó unos 150 nuevos productos al mercado. Es el principal productor de harina de la Argentina, con una participación de mercado del orden del 25%, y otros bienes de primera necesidad y líder en exportación de harina de Latinoamérica, comercializando sus productos a más de 60 países en todo el mundo.
Actualmente, Molino Cañuelas "se encuentra operando con normalidad en todas sus plantas y continuará haciéndolo durante este proceso", aseguró la compañía.