Por último, un “regalo inesperado”. Argentina recibirá US$4.354 millones del FMI. Esto no implica que se incrementa la deuda. El FMI ampliará el monto previsto para distribuir este año entre los distintos países miembros a US$650.000 millones. Debido a que Argentina posee una participación del 0,67%, le significará un ingreso correspondiente a US$4.354 millones. En realidad, lo que se incrementará son los Derechos Especiales de Giro (DEG) que expresado en dólares equivaldría al monto mencionado. El plazo para que el giro se realice aún no está anunciado, pero el ingreso de divisas será un hecho.
Esto representa un gran alivio para el gobierno ya que este año el país debe afrontar vencimientos por US$7.200 millones aproximadamente teniendo en cuenta al Club de París y al FMI. En mayo vencen US$2.419 millones con el club de París, mientras que los vencimientos con el FMI en aproximadamente US$4.800 millones se concentran en septiembre y diciembre. De esta manera, el nuevo ingreso por DEGs representa el 60% de estos vencimientos. No obstante, la idea es que parte de este financiamiento contribuya para financiar gastos de pandemia. Desde luego que esto también brindará algo de aire en el mercado cambiario.
En conclusión, el mercado cambiario es un paciente que está en terapia intensiva que utiliza respirador artificial, pero que por el momento se encuentra estable. Este respirador (agro-dólares, bonos y DEGs) no se extenderán en el tiempo indefinidamente. En algún momento Argentina debe recuperar la confianza si quiere calmar en serio las aguas del mercado cambiario. En este sentido, sigue pendiente un acuerdo con el FMI y la elaboración de un plan económico creíble con reformas estructurales para recuperar la confianza.
El autor es Economista Jefe de la Fundación Libertad y Progreso.