Lo mismo pasó con el maíz, con valores disponibles en torno a los u$s 220, contra u$s 260 por cada tonelada.
La situación generó que el productor local ajustará aún más su ritmo de ventas. Según datos publicados por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, al cierre de esta edición el volumen comprometido de venta de soja del ciclo 2021/22 era el menor de los últimos 7 años, a igual fecha. Lo mismo sucede si se compara también el volumen con precio ya cerrado.
Si bien el productor vendió gran parte del trigo y del maíz del ciclo 2021/22, la incertidumbre que comienza a transitar es de cara a la inversión y resultado de la próxima campaña. Las variables económicas vigentes hacen pensar que es probable que haya un ajuste del tipo de cambio hacia adelante lo que aún limita más las decisiones de venta.
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"Es probable que haya un ajuste del tipo de cambio hacia adelante", opinó el autor.
A la vez, la baja en alguno de los insumos como lo ha sido los fertilizantes generan que el productor utilice el canje como moneda de cambio, dado que a pesar que las relaciones, que en algunos casos se ubican por encima del promedio, han mejorado frente a lo acontecido hace algunos meses.
Frente a este panorama, el agro se encuentra en una situación en la cual los precios regresaron al casillero en el cual estaban antes de que estalle el conflicto en el Mar Negro y la pandemia afloje: los valores internacionales de los commodities se han desinflado, pero el aumento de los costos en países como la Argentina han sacado de la cancha a varios jugadores que buscaron incursionar en el negocio agrícola.
*El autor es co-founder y Director de AZ Group