En tanto, sostiene que "en caso de verificarse modificaciones en la producción y/o en el consumo que impacten en los volúmenes de equilibrio, la mencionada Subsecretaría procederá a su nueva publicación".
Según la última actualización del ministerio de Agricultura, los saldos exportables, ahora llamados "volúmenes de equilibro", son de 12,5 millones de toneladas para el trigo del ciclo 2021/22 y de 25 millones de toneladas para el maíz 2021/22.
Una norma con rechazo generalizado
Las críticas a la Resolución no se hizo esperar.
La Sociedad Rural Argentina rechazó la creación del “volumen de equilibrio” en el mercado de granos y el Consejo Consultivo, “del cual decidiremos si vamos a participar” expresó Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina. Los dirigentes sostuvieron que "las intervenciones basadas en un arbitrario saldo exportable fijado por el gobierno, generan una sobreoferta artificial deprimiendo las cotizaciones y dificultando la comercialización de los productos".
Además, planteó que "se distorsiona la puja natural por parte de los compradores para la exportación y el consumo interno, generan ineficiencias económicas que dan espacio a transferencias de ingresos entre distintos eslabones de la cadena".
Desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) pusieron el foco en el impacto que tendrá sobre la producción. "La respuesta será de manual, y es que frente a mecanismos poco transparentes lo que se genera es una alta dosis de incertidumbre que dispara expectativas negativas; rearticulando planteos productivos y ampliando los márgenes de seguridad en pos de evitar esas incertidumbres. Y, claro está disminuyendo la productividad en su conjunto", afirmó en un comunicado.
La justificación del ministerio de Agricultura
La justificación oficial de la medida llegó por la tarde. El titular de la cartera agraria, Julián Domínguez, explicó que "es una resolución que la cadena considera necesaria para dar previsibilidad y confianza, y resguardar lo que necesitan los argentinos para consumir".
"La Resolución marca reglas claras preestablecidas en común, según consta en las actas correspondientes. Se fijan cifras de 41,6 millones de toneladas de maíz y 12,5 millones de toneladas de trigo destinadas a los mercados internacionales, de manera que no comprometan el abastecimiento al mercado interno", detalló. Luego añadió: "Por lo tanto los datos surgen de la Mesa Sectorial que se institucionalizó para construir las decisiones que les den previsibilidad y confianza a los productores, para que estos no sean rehenes de medidas extemporáneas e intempestivas que solo benefician a las grandes exportadoras".
Más allá de los argumentos, no hay dudas de que la fijación del "volumen de equilibrio", que no es otra cosa que los conocidos "saldos exportables", generó un nuevo e impensado conflicto entre el Gobierno y el campo.
¿Los motivos? Si bien es difícil encontrar una única respuesta, el camino para entender el rechazo de la medida pasa por haberle dado carácter de norma a una modalidad que ya sucedía en los hechos.