¡Las cifras son implacables! A pesar de una oferta cada vez más amplia en cuanto a la gama de colores posibles de las carrocerías, los denominados "colores neutros", como el blanco, el negro y el gris, son con diferencia los más elegidos por los comprador

Renault y los colores de sus autos

Renault es la marca que más colores introduce en las carreteras europeas. Se distingue de la competencia desde fines de la Segunda Guerra Mundial
14 de abril de 2021 - 14:07
Blanco

Blanco, negro y gris. La percepción es clara: año tras año durante este último decenio, los colores que predominan en el sector de la automoción son más bien los neutros. Según un informe sobre la popularidad de los colores en vehículos realizado por Axalta, principal proveedor de pintura para el sector de la automoción, estos colores representan casi el 70 % de los modelos vendidos en todo el mundo. Si lo analizamos detenidamente, el color más popular continúa siendo el blanco, que se utiliza en el 38 % de los vehículos nuevos que se venden en todo el mundo, seguido por el negro (19 %) y el gris (15 %).

Paule Marrot

Paule Marrot, la genia del color en Renault junto a sus colaboradores. "Le debemos la introducción de colores realmente distintivos en la gama Renault, colores que sin duda contribuyeron al éxito de la Dauphine, que se vendía en aquella época con una variada paleta de treinta tonos pastel...” explica François Farion, efe de Diseño de Colores y Materiales de Renaul. Y le debemos también la creación del departamento de Diseño de Colores y Materiales.

La primera generación del Renault Twingo es un buen ejemplo de la osadía de la marca. Por aquel entonces

La primera generación del Renault Twingo es un buen ejemplo de la osadía de la marca. Por aquel entonces, Renault rompió con los códigos establecidos del color. El vehículo se introdujo en los concesionarios en marzo de 1993 con cuatro colores de lanzamiento: azul ultramar, rojo coral, verde cilantro y amarillo indio. El “huevo” (como se le solía llamar) supo cómo marcar una época...ni siquiera se propuso su comercialización en blanco. Atrevido, ¿no?

Renault tiene una historia interesante en los colores de sus autos.

“Hello darkness, my old friend”

Blanco, negro y gris. La percepción es clara: año tras año durante este último decenio, los colores que predominan en el sector de la automoción son más bien los neutros. Según un informe sobre la popularidad de los colores en vehículos realizado por Axalta, principal proveedor de pintura para el sector de la automoción, estos colores representan casi el 70 % de los modelos vendidos en todo el mundo. Si lo analizamos detenidamente, el color más popular continúa siendo el blanco, que se utiliza en el 38 % de los vehículos nuevos que se venden en todo el mundo, seguido por el negro (19 %) y el gris (15 %).

En medio de esta monotonía, para François Farion, Jefe de Diseño de Colores y Materiales de Renault: "Renault acierta con una oferta más cromática que la media. Y está funcionando porque vendemos cerca de un 10 % más que el resto del sector en cuanto a colores”.

Renault y el color, un idilio con historia

A finales de la Segunda Guerra Mundial, el sector europeo de la automoción reanudó su actividad sin apostar por el color. Sin embargo, Renault fue una marca precursora que trató de diversificar su gama de colores. Todo comenzó a mediados de los años cincuenta, con una visita del director general de General Motors a la Régie Renault. Pierre Lefaucheux fue el encargado de recibirle como director de la Régie Renault de aquella época y el invitado no dudó en expresar su opinión sin tapujos sobre lo que veía en las líneas de producción del momento: ¡a aquellos automóviles les faltaba alegría! Es preciso señalar que en Estados Unidos nos llevaban entonces ya bastante ventaja en cuanto al color en los vehículos; sus calles estaban repletas de colores, desde el verde manzana hasta el rosa chicle... ¡y así sembraron la semilla!

Al mismo tiempo, Paule Marrot, talentosa y célebre pintora y diseñadora francesa, escribió a Pierre Lefaucheux para sugerirle que introdujera el color en la oferta, entonces demasiado sombría, de Régie Renault, ya que consideraba que esta no se ajustaba a las aspiraciones de los consumidores de aquel momento. Este fue el factor desencadenante. En 1953, comienza la colaboración entre Paule Marrot y Renault. Además de su ya aclamada fama en el sector del diseño textil y del papel pintado, se impone como consultora de colores para el sector del automóvil. Sin duda fue una nueva profesión hecha a su medida. Marrot en Renault

Marrot trabajó con Renault para desarrollar su división de textiles y pinturas, transformando el color de sus productos de los sombríos colores de la posguerra a una paleta fresca y vibrante.

En 1950, el presidente de General Motors visitó al fabricante de automóviles Renault y observó los colores apagados de los autos, por dentro y por fuera.

Según la propia investigación preliminar de Renault para el próximo Dauphine , una encuesta de 1951 había demostrado que las mujeres tenían opiniones más fuertes sobre los colores de un automóvil que el automóvil en sí.

Casualmente, Marrot había escrito una carta al presidente de Renault, Pierre Lefaucheux , dándole su opinión de que los coches de la posguerra de París eran un desfile uniformemente sombrío y preguntándose si un artista no podría evitar encontrar colores frescos y vibrantes.

Convencido de su valor para el proyecto, Pierre Lefaucheux la nombró miembro del equipo Dauphine - "para librar a Renault de su imagen sofocante. Después de décadas de ser sumergida en varios tonos de negro y gris, las carrocerías de los automóviles [serían] pintadas en feliz pasteles ".

Trabajando con otros cuatro, Marrot propuso nuevos colores para la carrocería y el interior después de establecer un nuevo laboratorio de pruebas para medir el desgaste de la tela, así como el desgaste y la uniformidad de la pintura. Los nuevos colores contrastaban con los colores de la competencia, el Peugeot 203 y Simca Aronde. incluidos colores brillantes con nombres evocadores como Rouge Montijo , Jaune Bahamas , Bleu Hoggar y Blanc Réja .

Marrot y su equipo desarrollaron telas interiores complementarias para los asientos y los paneles de las puertas, recurriendo a las grandes casas textiles de París.

Marrot también diseñó el emblema del Dauphine, con tres delfines sobre una corona, que adornaría el volante y el capó del Dauphine durante toda su producción. Se produjeron más de 2 millones de Dauphines en su ciclo de producción de 10 años.

"Le debemos la introducción de colores realmente distintivos en la gama Renault, colores que sin duda contribuyeron al éxito de la Dauphine, que se vendía en aquella época con una variada paleta de treinta tonos pastel...” explica François Farion. Y le debemos también la creación del departamento de Diseño de Colores y Materiales de Renault.

Como pueden comprobar, este idilio entre Renault y el mundo de los colores ya viene de lejos.

¿Y si Renault pudiera ponerle color a la vida?

Con el paso de los años, ante la predominancia de la neutralidad, Renault sigue desmarcándose con una oferta más cromática que el resto de los fabricantes de automóviles.

Otro ejemplo que todo el mundo recuerda es la primera generación de Renault Twingo... Por aquel entonces, la marca Renault rompió con los códigos establecidos del color. El vehículo se introdujo en los concesionarios en marzo de 1993 con cuatro colores de lanzamiento: azul ultramar, rojo coral, verde cilantro y amarillo indio. El “huevo” (como se le solía llamar) supo cómo marcar una época. François Farion nos comenta que ni siquiera se propuso su comercialización en blanco. Atrevido, ¿no?

Con respecto a Captur, este debe una parte de su éxito a sus posibilidades de personalización, tal y como refleja el hecho de que el 80 % de las unidades que se vendan sean bitono. En la actualidad, ofrece hasta 90 combinaciones de personalización del exterior. Se trata de un verdadero punto a favor para los conductores que quieren reflejar su personalidad a través del color de su vehículo.

Y es que el color no es solo un detalle, como nos comenta François Farion: “El color suele ser objeto de la segunda pregunta que hacemos cuando alguien nos cuenta que se ha comprado un coche. La primera pregunta es: ¿qué modelo? Y la segunda: ¿de qué color?”.

¿Y cuál es la tendencia de futuro para los colores?

Fiel a su filosofía, la marca Renault ha elegido centrarse más que nunca en el color para sus modelos actuales. Según François Farion: “Renault siempre ha intentado que los colores sean acordes.” Además, completa su afirmación explicando que uno de los objetivos de la marca es “dar color a las calles”.

No obstante, en su opinión, los colores se transformarán “En el futuro, trabajaremos más con otros elementos y no solo con el color de manera global. Nos gustaría añadir cierta sutileza y sofisticación”.

¿Cómo? Jugando más con las asociaciones, las texturas y los tonos interferenciales que la tecnología nos brinda y que al igual que la moda y las tendencias, ¡también evoluciona!

Y veremos cómo sigue el idilio en los próximos modelos….