Algunos piensan en poner su propia consultora. La mayoría ata su futuro político a las decisiones que pueda tomar Vidal, a quien siguen viendo como su jefa política.
María Eugenia focalizó en su discurso -casi de despedida- en hacer un balance sobre su gestión en la provincia de Buenos Aires. La recibieron los empresarios sin el entusiasmo de los últimos años. Ya no es ni el “Plan V” de Macri, ni la dirigente con mejor imagen del país. Vienen nuevos tiempos y se notó.
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María Eugenia Vidal en el Coloquio Idea
María Eugenia Vidal en el Coloquio Idea
María Eugenia se despidió, sin despedirse. “Ese camino no se va a detener. Porque mi compromiso con la política con el estar y con el hacer, no lo define un cargo ni una elección”. Habló del futuro. “El futuro es sin grietas y eso también es parte del cambio”. La frase es casi un anuncio. Un nuevo camino empieza en el PRO.
Del otro lado, el albertismo, representado en un hombre: Héctor Daer, el jefe de la CGT. También pululaban Antonio Caló y José Ignacio de Mendiguren en los dos extremos de la industria, también dentro del Frente de Todos.
En los pasillos se encargó de pasar su mensaje: “Hay que subir la base de ingresos de los sectores populares, hay que zanjar la crisis social; si no recuperamos ingresos no sé recupera la economía”.
Además aprovechaba, siempre de pasillo, para enrostrarle a los empresarios el entusiasmo con el que aplaudían al gobierno de Macri en los últimos 3 foros. “A todos les fue mal”, decía.
Daer buscaba en las charlas informales desmentir lugares comunes: que la energía eléctrica en la Argentina es la más cara, que los impuestos argentinos son los más caros, que con la exportación de commoditties alcanza….
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Daer en el Coloquio Idea
Daer en el Coloquio Idea
“Voy a hacer una convocatoria explícita a los empresarios. Hay que hacer que los que más tienen y más ganan hagan un esfuerzo”, dijo. El mensaje había sido consensuado con Alberto. ¿Reforma laboral? No hay que poner el carro adelante del caballo.
Casi como un exégeta, Antonio Caló, líder de la UOM, explicó que están dispuestos a charlar convenios colectivos de trabajo, pero que no hace falta cambiar la ley laboral para eso. Guiño. ¿Qué pone el movimiento obrero en una eventual mesa de negociación? “La paz social, ¿te parece poco?”, responde Caló.
En los pasillos también estaba Julio Piumato (hoy militando en el lavagnismo, aunque de excelente relación con Alberto). Y Luis Barrionuevo, también con Lavagna. Aunque aclaró: “Yo estoy bien con todos”.
Un anticipo de los tiempos que vienen.
(*) Desde Mar del Plata