Opinión

Estafas crypto: estas son las 3 más comunes que hay que evitar

Con la exposición del caso Generación Zoe surgieron muchas dudas respecto a estafas en el ecosistema crypto. Y lo cierto es que las hay. Cómo podés identificarlas.
Estafas crypto: desde las academias de trading hasta los influencers de Youtube

Estafas crypto: desde las academias de trading hasta los influencers de Youtube, hay que estar atento a todo. 

Por Andrés Burecovics (*)

Ahora que los titulares de los medios reflejan las distintas intervenciones policiales que mediante arrestos (algunos con meses o años de atraso y no precisamente por sus propias investigaciones) dan por terminadas conocidas estafas del universo crypto, es un buen momento para evaluar qué señales debemos considerar a la hora de evitar caer en estafas.

La realidad es que las estafas crypto no son otra cosa que delitos económicos antiquísimos que, gracias a que “el público se renueva”, vienen a buscar nuevas víctimas esta vez disfrazados de criptomonedas.

Las razones por las que esto sucede son varias, pero generalmente tienen que ver, por un lado, con la “buzzword” y, por otro, porque el entorno menos regulado puede ser tierra fértil para que el engaño se ejecute en un ámbito que evite o reduzca las chances del estafador de ser atrapado.

Estafas de tipo A: yield/rendimiento

Se trata de aquellas en las que el estafador promete a la víctima rendimientos absurdamente altos si le entrega sus criptomonedas para que él las administre. Esto puede o no ser un esquema ponzi, pero no deja de ser una estafa.

Un gerenciador de patrimonios serio jamás promete retornos, sino que en todo caso asegura utilizar su mejor criterio. Garantizar retornos es una enorme red flag, y hacerlo por encima del 7 u 8% anual es una red flag suficiente como para salir corriendo en la dirección contraria. Cuando vemos que caen estafas que ofrecen el 14% mensual, simplemente no existe modelo matemático para poder sostener semejante atrocidad.

Para ponerlo en contexto, colocar 1 dólar al 14% mensual nos termina rindiendo a lo largo de 20 años una suma superior a todo el dinero del mundo. Esto es simplemente ridículo.

Un gran problema es que, en las redes sociales, resulta extremadamente simple armarse de una imagen de éxito que muchos incautos pueden creer y admirar. Es por esto que muchas veces son las propias víctimas quienes solicitan a los estafadores que administren su dinero por ellos. También con esto se relaciona la estafa de tipo B.

Estafas de tipo B: academias de trading

Aquí es donde uno debe cuidar su lenguaje y decir que no necesariamente todas las academias de trading son una estafa, sino que existe la posibilidad de que alguna no lo sea. Habiendo dicho esto, es esencial comprender que el trading como disciplina no ofrece mediante sus herramientas (como el análisis técnico) garantía alguna de saber si el mercado irá para arriba o para abajo, y simplemente no existe método probado por la ciencia para predecir este tipo de movimiento de forma sostenible.

A su vez, la enorme mayoría de los traderspierde dinero. Esto es un hecho, y lo verán reflejado en la información que deben suministrar los propios brokers para estar encompliance con la normativa europea.

A mi juicio, y esto es una opinión personal, invertir tiempo y dinero en una disciplina que no ofrece garantía alguna de predecir los movimientos del mercado, y a su vez hace que la enorme mayoría de sus adeptos pierda dinero, no constituye un buen uso de recursos.

No está de más hacerse aún preguntas más simples como, por ejemplo: si este señor supiera si el mercado va a subir o bajar, por qué pone tantas energías en vender un curso. ¿Este señor vive de vender el curso o vive de aplicar lo que enseña?

Y como en el mundo de las estafas todo se relaciona con todo, continuamos con el tercer tipo de estafa.

Estafas de tipo C: pump and dump

Extremadamente comunes en Youtube y en el resto de las redes sociales. Son, generalmente, perpetradas por influencers que tienen una enorme llegada popular. Son ricos y famosos, con lo cual sus opiniones respecto del mercado engañan incautos creyendo que pueden replicar sus posiciones.

La dura realidad es que no pueden, por la simple razón de que el influencer compra primero y utiliza la liquidez de sus víctimas para salir multiplicando su inversión (es decir en el pump). Sus víctimas, por otro lado, verán el valor de su activo colapsar cuando dejen de entrar nuevos compradores (es decir, en el dump).

En definitiva, conviene descreer o al menos analizar con muchísimo detenimiento, cualquier tipo de oferta que un influencer nos haga como “la próxima gema que multiplicará 100 o 1000 veces su valor”.

(*) El autor es abogado, director de B&P Consulting, consultora especializada en estructuras corporativas complejas, regulación cripto a nivel mundial y exportación de servicios.

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