-¿Cuál es su percepción sobre el minado de criptomonedas?
J.S.- Ante todo, dejemos en claro que la minería de criptomonedas no es mala, sino todo lo contrario. Se trata de una actividad maravillosa, que brinda soporte a la red y permite respaldar la blockchain, para que nadie la pueda hackear, ni falsificar, ni manipular de ninguna forma.
-Entonces, ¿por qué la AFIP se ha enfocado en las granjas de minado de criptomonedas?
- Por su naturaleza, la minería cripto es una actividad más difícil de fiscalizar que otras y es así porque las actividades comerciales, industriales o productivas requieren por lo general de vendedores, clientes, operarios, logística, etc.; lo que genera un gran movimiento que se puede observar y controlar.
En cambio, una persona que mina criptomonedas en su casa, pasa inadvertido y puede, incluso, no tributar impuestos por dicha actividad. Por eso, al ser una actividad difícil de fiscalizar, la AFIP pone ahora un especial énfasis en controlarla.
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"La minería cripto inyecta dólares en el mercado financiero local y ayuda a que baje el precio del dólar blue y suba el valor del peso. Esto nadie lo dice y es injusto", afirma Sarasola. (Foto Cryptogranjas)
-¿Cómo es la regulación para esta actividad?
-Básicamente, las granjas de minería, en su esencia, son fábricas de Bitcoin. Por lo que podríamos compararlas, por ejemplo, con una fábrica de zapatos, para entenderlo mejor.
Si uno quiere armar una fábrica de zapatos, lo primero que tiene que hacer es darse de alta como contribuyente y, de acuerdo al volumen estimado de facturación, debe elegir una categoría: monotributista, responsable inscripto o constituir una empresa SRL o SA. Si uno opta por esta última opción, la empresa debería tener como objeto la fabricación de calzado.
En el caso de una granja de minería, el objeto debería ser la minería de criptomonedas y soporte para la cadena de bloques o blockchain. Después, hay que declarar el domicilio fiscal y dar de alta la actividad en AFIP.
En ese sentido, actualmente no existe una actividad estrictamente de criptominería, por lo que se puede adoptar por elegir “actividades afines”.
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-¿Cuáles son las categorías que más se eligen y cómo es el procedimiento que deben seguir los mineros cripto?
-Las que más se suelen utilizar son la 620900 (servicios de informática n.c.p.); la 631110 (procesamiento de datos); y la 631190 (actividades conexas al procesamiento y hospedaje de datos n.c.p.).
Una vez declarada la actividad, la empresa tiene que ser dada de alta en los impuestos a tributar: IVA, ganancias, cargas sociales, bienes personales para los socios (si corresponde), etc. Es muy importante que aquellos que constituyan una empresa de minería se asesoren con su contador público, para no equivocarse.
Luego la empresa debe tramitar una habilitación municipal para poder operar, de la misma forma que lo haría una fábrica de zapatos. Una vez aprobada la habilitación, y con todas las normas de seguridad e higiene correspondientes, podemos decir que la empresa de minería puede arrancar operaciones.
-¿Cuál es su análisis sobre las regulaciones que se imponen a la minería cripto?
-En principio, hay que diferenciar las regulaciones impositivas de los beneficios productivos y subsidios, porque son dos cosas muy distintas. En cuanto a las regulaciones impositivas, la minería de Bitcoin a nivel nacional paga los mismos impuestos que cualquier otra actividad industrial o comercial. Es decir, no tiene una sobre carga impositiva porque tributa IVA y ganancias como cualquier otra actividad productiva.
Sin embargo, al ser una industria nueva y en evolución, es lógico que con el tiempo aparezcan otros impuestos y regulaciones a nivel municipal y provincial. Esto tampoco es malo, ya que las regulaciones significan legitimidad y a mí, como creyente de las virtudes de Bitcoin y demás criptomonedas, me pone contento cuando aparecen regulaciones porque legitiman su existencia.
Por supuesto, siempre y cuando la regulación no sea excesiva, sino similar a la de otras actividades.
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"La minería de Bitcoin a nivel nacional paga los mismos impuestos que cualquier otra actividad industrial o comercial", afirma Sarasola. (Foto Archivo)
-¿Qué recibe la actividad, a cambio de esos impuestos?
-Bien, ese es un punto clave. Si la minería cripto tributa como cualquier otra actividad, entonces también debe tener los mismos incentivos que el resto. Por ejemplo, el subsidio nacional a la electricidad también debería aplicar para las mineras de Bitcoin. Es injusto que la traten igual que el resto para cobrar impuestos, pero diferente con respecto a los beneficios que el Estado brinda a las otras actividades.
De hecho, la minería cripto es una fuente de divisas porque la empresa que mina genera Bitcoin, por ejemplo, que luego tiene que cambiar por dólares, que después debe cambiar por pesos para poder afrontar sus gastos operativos. Es decir, la minería cripto inyecta dólares en el mercado financiero local y ayuda a que baje el precio del dólar blue y suba el valor del peso. Esto nadie lo dice, y es injusto.
-¿Cómo afecta a esta situación la volatilidad del precio de las criptomonedas?
La minería cripto es tan fluctuante como el Bitcoin mismo. Cuando baja, la carga impositiva es grande. Pero cuando Bitcoin está alto, el impacto impositivo baja. Así y todo, la minería de bitcoin es muy rentable, aunque hay que saber moverse en un mercado fluctuante.
Al respecto, alcanza con mirar la actualidad del mercado. Hay mineras multinacionales, como Comput North, que están presentando la quiebra; mientras que otras, como CleanSpark, no dejan de crecer. Y, si bien el escenario es el mismo para todas, unas tomaron buenas decisiones y otras no.
-¿Es optimista respecto de las regulaciones locales para la minería cripto?
-Por supuesto. De hecho, me puse contento cuando a fines del año 2021 la provincia de Cordoba declaró que iban a cobrar Ingresos Brutos por las operaciones con criptomonedas. El gobierno nunca va a prohibir algo que le genera ingresos. Por lo tanto, la buena noticia es que Bitcoin y las criptomonedas, llegaron para quedarse y para formar parte del mercado con las regulaciones y beneficios correspondientes.