Los activos digitales fueron furor durante el 2021. Desde las criptomonedas o NFT´s, hasta las cadenas de blockchain. El ecosistema cripto y su nueva criptoeconomía marcaron tendencia.
Los activos digitales fueron furor durante el 2021. Desde las criptomonedas o NFT´s, hasta las cadenas de blockchain. El ecosistema cripto y su nueva criptoeconomía marcaron tendencia.
Fue un año con varias buenas noticias, antes que malas, y la atmósfera de euforia se vivió especialmente con intensidad en Argentina, a partir de un fuerte crecimiento de la actividad y sus jugadores. De hecho, la llegada al país de Vitalik Buterin, el creador de Ethereum, en diciembre, pone de manifiesto la relevancia del país en este nuevo escenario global.
Pero hubo más hechos relevantes. Por ejemplo, en septiembre, El Salvador se convirtió en el primer país en adoptar bitcoin como moneda de curso legal, lo que produjo en ese momento una subida de 5% en el valor de la cripto y, a su vez, demostró no solo el potencial del ecosistema sino su usabilidad.
Poco después, en octubre, la criptomoneda más famosa alcanzó su máximo histórico cuando la cotización superó los US$ 66.000, impulsada entre otros factores por el estreno del primer fondo de cotización en Nueva York. Por supuesto, con el paso del tiempo el valor se corrigió y termina el año por debajo de los US$ 50.000 (al cierre de esta publicación, US$ 47.650).
Entre los hechos negativos, en tanto, quizás se destacó la prohibición de China para negociar y minar criptomonedas en su territorio.
De todas formas, nadie mejor para describir las sensaciones de lo que fue el 2021 para el ecosistema que sus propios protagonistas y A24.com consultó a los más destacados.
Para Matías Bari, CEO y cofundador de SatoshiTango, el año arrancó con una tendencia similar a la que ofreció en el final del 2020: “Toda la secuencia de ‘All Time High’ de Bitcoin y Ethereum generó un fuerte impacto en los medios y esto, a su vez, contagió al público a volcarse a las criptomonedas de manera masiva”.
Además, a esto se le sumó que “grandes players apostaron por los criptoactivos (empresas, figuras públicas o grandes inversores), lo que generó confianza y aumento en su cotización”, dijo; y, aunque para mediados de año la cotización se estabilizó y disminuyó la euforia en la opinión pública, el ecosistema creció mucho”.
En el último año, “el boom de las criptomonedas fue impresionante, con una increíble adopción y estabilidad en el mercado”, reconoce Franco Bianchi, CMO de Lemon. Y amplía: “La gran penetración en el público y la llegada de las criptomonedas al mainstream son fruto de los beneficios que ofrece la tecnología blockchain y las grandes mentes que están detrás para impulsarla con productos y servicios atractivos que, de a poco, los usuarios más tradicionales van adoptando y metiéndose en el mundo de cryptos”.
Según Andrés Ondarra, Country manager de Bitso en Argentina, “la economía cripto estuvo en boca de todos”. Después de una seguidilla de años con “altísimos índices de crecimiento que llevaron a una adopción fenomenal en todo América Latina”, sostiene.
En su opinión, el 2021 fue "de puro crecimiento desde el punto de vista de la industria, pero también en la masificación de la conversación, que para un modelo que viene a quebrar el statusquo como lo es el de las criptomonedas y finanzas descentralizadas, es casi tan fundamental como el negocio”.
Al igual que el 2020, “este año fue un boom para las criptomonedas en el mundo y, particularmente, en Argentina”, considera Federico Goldberg, CEO de Tienda Crypto. “Ya hay cerca de 3 millones de cuentas entre todos los exchanges que participamos del ecosistema y se escucha hablar de criptos en cualquier café a lo largo de toda la Argentina”, dice y asegura con optimismo que “esto llegó para quedarse”. Si bien nota que todavía falta una mayor adopción, cree que “vamos por el buen camino”.
“En 2021 vimos profundizarse las tendencias del 2020”, confirma Adam Dubove, director de Ichimoku Fibonacci y Hodler Mag. "Si miramos lo que pasa en el mundo, la adopción de Bitcoin como moneda de curso legal en El Salvador sobresale respecto de cualquier otro gran acontecimiento que haya ocurrido este año”, señala.
Asimismo, agrega que otro dato a tener en cuenta, que también hizo posible la adopción por parte de un país, fue “el crecimiento de la Red Lightning, la capa de pagos de Bitcoin, tanto en cantidad de usuarios, como en capital circulando, como en las aplicaciones desarrolladas para aprovechar todas sus funcionalidades”.
Para el experto, las buenas noticias siguieron con “la salida de bitcoin desde los exchanges hacia el almacenamiento frío, la compra por parte de empresas como Mercado Libre o Tesla para sus tesoros corporativos y mejoras a nivel protocolo con Taproot o en el software disponible para interactuar con la red".
No obstante, aporta Emiliano Limia, Press officer de Buenbit, para el ecosistema cripto fue un año muy positivo desde muchos puntos de vista: “Más adopción, más transacciones, inversores institucionales ingresando al ecosistema, El Salvador con bitcoin como moneda de curso legal, todas las principales criptomonedas tocaron nuevos máximos históricos y, además de esta convergencia que estamos viendo entre el mundo cripto y las finanzas tradicionales, observamos miles de nuevos desarrollos muy prometedores a futuro en otras industrias, ya que los NFT’s entraron al mundo del arte, del deporte, de los juegos, los metaversos y así podríamos seguir mencionando hitos que se fueron cumpliendo a lo largo del año”.
Por su parte, Manuel Beaudroit, CEO de Belo, puntualiza que “hay en el mercado una evolución muy favorable, con un grado de sofisticación digno de otras geografías, con acceso a mucho más capital”.
En definitiva, remarca, “el 2021 fue sin dudas un año bisagra en la historia cripto” y todos estos hechos lo demuestran.