En un mundo cada vez más digitalizado, Argentina cuenta con una oportunidad única para impulsar su crecimiento económico a través de la innovación tecnológica y, puntualmente, con la tokenización de activos.

En el ecosistema de las criptomonedas, la “tokenización” se refiere a la conversión de un activo físico en un token que es registrado en la blockchain. (Collage, imagen de Pete Linforth en Pixabay)
En un mundo cada vez más digitalizado, Argentina cuenta con una oportunidad única para impulsar su crecimiento económico a través de la innovación tecnológica y, puntualmente, con la tokenización de activos.
De hecho, el país es pionero en tokenización de activos, una operación que permite crear representaciones digitales de bienes físicos o virtuales de la economía real, a partir de las tecnologías de registros distribuidos y la criptografía.
Al respecto, la Cámara Argentina Fintech elaboró un documento con propuestas para modificar la normativa vigente y permitir que esta práctica crezca, gane dinamismo en el país y lo posicione como Hub Global de exportación de servicios de la Economía del Conocimiento.
El presidente de la Cámara, Ignacio Plaza, afirmó que la tokenización de activos “tiene un enorme potencial para apalancar el crecimiento y generar nuevos modelos de negocio a emprendedores en la Argentina".
Múltiples emprendedores argentinos trabajan sobre una solución revolucionaria que podría redefinir el panorama económico del país: la tokenización de activos. ¿De qué se trata exactamente? De un proceso que toma bienes físicos o virtuales -desde commodities e inmuebles hasta contratos y obras de arte- y los transforma en representaciones digitales, gracias a la integración de tecnologías de registros distribuidos y la criptografía.
Los tokens criptográficos no solo guardan información del bien que representan, sino que, al ser digitales, pueden ser cambiados, vendidos o usados como garantía para un crédito de una forma mucho más ágil, segura y eficiente que la que se podía hasta ahora.
Con el fin de potenciar esta tecnología y aprovechar su posición pionera en el área, la Cámara Argentina Fintech elaboró un documento con propuestas para modificar el marco regulatorio actual de esta tecnología, que no cuenta con especificidades para la tokenización de activos en la economía argentina, ni un marco regulatorio actual para los tokens criptográficos.
En un primer momento, el documento se refiere al marco regulatorio actual de la tokenización -que carece de una normativa específica-, para luego proponer una serie de reformas que impulsen este tipo de operaciones en la economía argentina.
"Si bien no existen normativas específicas para la tokenización de activos en el país, si se cuenta con la Ley de Firma Digital y la Ley de Defensa del Consumidor, entre otras normas, que pueden servir como base para la regulación de esta tecnología", anticipa el informe elaborado por la entidad.
Además, remarca que no todos los tokens que se utilizan para tokenizar activos calificarán siempre como valores negociables o contratos de inversión, ya que, según la Comisión Nacional de Valores, "dependen de las particularidades de cada caso y de cómo las ofertas iniciales de tokens son estructuradas".
Un marco regulatorio claro y flexible para esta tecnología convertiría al país en un destino atractivo para inversionistas y emprendedores, y promovería un ecosistema favorable para la creación de empresas innovadoras y generadoras de empleo. También permitiría democratizar el acceso a financiamiento e inversión en emprendimientos de todo tamaño, desde agro y deportistas, hasta startups y grandes corporaciones.
Para impulsar esta tecnología y sus beneficios asociados, la Cámara Argentina Fintech su documento con propuestas que promueven el debate sobre cómo ayudar a la masificación de esta tecnología en el país:
Uno de los casos más conocidos es el del sector agropecuario. Argentina produce entre 135 y 140 millones de toneladas de granos cada año, de las cuales cerca del 50% se almacenan a campo, fundamentalmente en silobolsas, y que se comercializan en un plazo de entre 90 y 180 días posteriores a su cosecha, generalmente.
Suponiendo un precio promedio de USD 300 por tonelada, podrían tokenizar los granos almacenados por unos 21.000 millones de dólares, generando liquidez inmediata que puede usarse como respaldo en líneas de crédito comercial de corto plazo, como garantía en entidades financieras o incluso como avales para acceder al mercado de capitales.
Pero la mayor posibilidad que abre esta tecnología es la de tokenizar los granos de la campaña del próximo año, lo que se llama “grano en producción”.
Esto permitiría digitalizar los 140 millones de toneladas a cosechar el año próximo, por el equivalente a unos 40.000 millones de dólares y usarlos de colateral de préstamos que, además del canal bancario tradicional, podrían tomarse a través del mercado de capitales, donde inversores institucionales y privados buscan alternativas para colocar su dinero en activos respaldados y de riesgo mensurable.
La tokenización permite sumar un instrumento seguro e innovador que disponibiliza activos reales para avalar líneas de crédito y flujo de transacciones, y que mejora el acceso a financiamiento de productores, empresas y entidades financieras. Además, en el caso del agro, tiene un potencial de USD 60.000 millones, equivalente a cuatro veces los depósitos en dólares del sector privado en los bancos de la Argentina.
Sin embargo, este es sólo uno de los usos de la tokenización. Diversos sectores de la economía argentina también podrían utilizar esta tecnología para otros fines, como la gestión de derechos e información asociada a commodities, a minerales, a energía, a creaciones artísticas, y hasta para crear servicios públicos 2.0.
En este sentido, Argentina ya ha avanzado en la digitalización de: inmuebles, vino, energía, contratos de alquiler, caballos de polo, gases de efecto invernadero evitados, pasajes de avión y hasta de ganancias futuras de deportistas.
La usabilidad y potencialidad de esta tecnología no tiene límites.