De esta manera, Albon reconoció que no solo el toque con Colapinto lo condicionó, sino también una clasificación complicada que lo había dejado con menos margen de maniobra para pelear en los primeros lugares.
Cómo vivió Colapinto el toque con Albon en Azerbaiyán
El argentino fue el más perjudicado. Tras el golpe, Colapinto perdió el control, hizo un trompo y terminó contra la pared, dañando el alerón de su monoplaza. A partir de ahí, su carrera quedó completamente cuesta arriba. “Perdí todo. Con el trompo, el golpe a la pared, y después del alerón roto, me complicó la vida. Mucho no pude hacer. Fue una carrera muy complicada, sin ritmo, hice lo mejor que pude”, lamentó.
Pese a los intentos por recuperarse, Colapinto no pudo volver al ritmo competitivo y terminó en la 19ª colocación. El contraste con Albon, que al menos logró terminar en el 13º lugar, dejó en claro el impacto que tuvo el accidente para el piloto argentino.
Qué dejó este episodio en Bakú
El choque entre Albon y Colapinto no solo generó debate por la maniobra en sí, sino también porque involucró a dos pilotos con pasado en la misma escudería, Williams. El hecho de que Albon asumiera la culpa trajo cierto alivio para Colapinto, aunque no cambió la frustración de haber perdido una carrera que prometía más.
El argentino ahora buscará dar vuelta la página rápidamente, mientras que Albon deberá cuidarse de no seguir sumando puntos en su licencia, ya que de alcanzar los 12 en un año recibiría una suspensión automática de una carrera.
Bakú dejó así un capítulo amargo para Colapinto y un llamado de atención para Albon, en un campeonato que sigue mostrando la delgada línea entre la agresividad en pista y el límite de las maniobras permitidas.