El jugador había sido titular en el último partido antes del parate invernal, un empate 1-1 frente al Balingen, donde salió de la cancha a pocos minutos del final. Nadie imaginaba que ese sería su último encuentro profesional.
La consternación creció cuando, al no tener noticias de él durante varios días, su familia decidió buscarlo en su hogar, donde hallaron su cuerpo sin vida. Hasta el momento, las autoridades no determinaron las causas del fallecimiento, y las investigaciones siguen en curso para esclarecer los hechos.
El fallecimiento de Luca Meixner no solo afecta profundamente a su familia y a su club, sino también a toda la comunidad futbolística alemana, que despide con tristeza a un joven que representaba los valores de esfuerzo y dedicación en el deporte.