Con la presencia de Lionel Messi observando desde uno de los palcos, el Inter Miami sufrió una derrota por 2-1 frente al Rayados de Monterrey en el partido de ida de los octavos de final de la Concachampions. A pesar de que Messi no pudo estar en la cancha debido a una lesión en el isquiotibial, decidió aparecer en la zona de los vestuarios y alentar a sus compañeros. Según los informes provenientes de México, el astro rosarino mostró su malestar y se acercó a Fernando "Tano" Ortiz, entrenador del equipo mexicano, por los comentarios realizados previamente al partido.
