El proyecto busca alinear el fútbol argentino con los lineamientos de FIFA y Conmebol, incrementando el número de partidos y el desarrollo de jugadores. También pretende aumentar los ingresos por venta de entradas, cuotas sociales y derechos televisivos, y modernizar la competencia para hacerla más atractiva y rentable. Además, se espera que el formato sea más accesible para los aficionados, con partidos transmitidos en plataformas de streaming además de la TV Pública.
El camino hacia los 30 equipos no ha sido directo. En 2015 se formó un súper torneo con 30 clubes, seguido por intentos de reducir la cantidad de equipos a 22, pero la pandemia y otras circunstancias mantuvieron el número fluctuante. En 2021, la liga se estabilizó con 26 equipos, aumentando a 28 en las siguientes temporadas. Ahora, con la nueva reforma, se planea cerrar con 30 equipos en 2025.
Equipos como Central Córdoba, Tigre, Sarmiento de Junín, Independiente Rivadavia de Mendoza, Platense y Deportivo Riestra, que actualmente enfrentan dificultades en la tabla de promedios, se beneficiarán de la suspensión de descensos, asegurando su permanencia en la primera división por otra temporada.
Esta reforma representa un esfuerzo por revitalizar el fútbol argentino, adaptándolo a nuevas exigencias y oportunidades comerciales, mientras se preserva la emoción y la competitividad que caracterizan al deporte en el país.