El ex Manchester United y PSG también habló de las razones detrás de su elección, en contraste con las propuestas de ligas como la saudí: “Respeto y entiendo a quienes deciden ir a Oriente Medio a ganar dinero. Yo ya había colmado mis expectativas económicas. Quería regalarme la posibilidad de cumplir un sueño, que era jugar en Boca, el club más grande de Sudamérica”.
Incluso se animó a recomendar la experiencia a otros colegas europeos: “El cariño del país, cómo es la persona argentina, cómo se vive el fútbol acá… No hay grises. Se pasa en un día de ser el mejor del mundo a un desastre. Para los amantes del fútbol es algo único”.
Y cerró con una frase que puede marcar tendencia: “Lo mío, lo de Iker (Muniain) en San Lorenzo o lo de Sergio Ramos en México pueden sentar un precedente. Si alguien ama el fútbol y tiene la oportunidad, no lo puede dejar pasar”.