En el lugar fueron instaladas carpas sanitarias de acceso restringido, mientras efectivos de la policía militar y equipos especializados en emergencias supervisan cada etapa del operativo.
La ministra de Sanidad de España, Mónica García, calificó el procedimiento como una operación “sin precedentes” debido a la complejidad logística y a la participación de más de 20 países en la coordinación de los traslados internacionales.
Cómo será la evacuación de los pasajeros
Según el cronograma oficial, los ciudadanos españoles serán los primeros en abandonar el barco. Posteriormente serán trasladados al hospital militar Gómez Ulla, en Madrid, donde deberán cumplir una cuarentena obligatoria bajo control sanitario.
El resto de los pasajeros será dividido según su nacionalidad y enviado a sus respectivos países en vuelos especiales organizados por distintos gobiernos, entre ellos Reino Unido y Estados Unidos.
Los equipos médicos trabajan especialmente sobre los pasajeros asintomáticos, ya que el hantavirus puede presentar un período de incubación prolongado y síntomas que aparecen varios días después del contagio.
La preocupación por la cepa andina del virus
La principal inquietud de las autoridades sanitarias gira en torno a la denominada cepa andina del hantavirus, una variante poco frecuente que puede presentar transmisión entre personas en circunstancias excepcionales.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, viajó personalmente a Tenerife para supervisar el operativo y transmitir tranquilidad a la población local.
“El riesgo de contagio es bajo por la forma en que funciona el virus y por la preparación del gobierno”, señaló el titular de la OMS.
Además, explicó que el brote habría tenido origen en un vertedero de Argentina y recordó que los contagios interhumanos son inusuales.
Hospitales en alerta máxima y temor en la población
A pesar del mensaje de calma difundido por las autoridades, varios hospitales de Tenerife permanecen en estado de alerta máxima ante cualquier eventualidad vinculada al operativo.
Centros médicos como el Hospital de La Candelaria reforzaron sus unidades de aislamiento y prepararon respiradores y áreas especiales para atender posibles emergencias durante el desembarco.
La llegada del crucero también generó preocupación entre trabajadores portuarios y autoridades locales, que inicialmente habían expresado dudas sobre la posibilidad de recibir la embarcación en las islas.
Sin embargo, el Gobierno español ratificó la decisión de realizar el operativo en Tenerife debido a la infraestructura sanitaria y logística disponible en la zona.
El dramático relato de un argentino que estuvo a bordo del crucero
Carlos Ferello, un ingeniero jubilado que había embarcado en Ushuaia con la ilusión de recorrer rutas extremas y paisajes remotos, rompió el silencio tras el arribo del MV Hondius a Tenerife y describió la experiencia como “una desgracia”.
El pasajero argentino relató cómo un viaje turístico terminó convertido en una emergencia sanitaria internacional y contó el impacto emocional de permanecer semanas aislado en alta mar.
“Iban a ser treinta y pico de días; tendría que haber estado en Buenos Aires el 5 de mayo, y ahora se va a alargar por lo menos 15 días más”, explicó.
Pese a la incertidumbre y el temor que atravesaron los pasajeros, Ferello destacó la relación de compañerismo que se generó dentro del barco durante el aislamiento.
Además, reconstruyó cómo comenzaron los primeros casos sospechosos de hantavirus a bordo. Según relató, los síntomas aparecieron inicialmente en un matrimonio neerlandés mientras el crucero navegaba hacia Tristán da Cunha.
“Cuando comunica el capitán que el hombre murió, no se sospechaba nada; eran personas de edad, se lo trató como una infección”, recordó en diálogo con TN.